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Concierto en Milán

Requiem de Verdi en la Scala

Massimo Viazzo

Requiem de Verdi en la Scala

Messa da Requiem, de Giuseppe Verdi. Director Musical: Daniel Barenboim. Interpretes: Barbara Frittoli (soprano), Sonia Ganassi (mezzosoprano), Jonas Kaufmann (tenor), René Pape (bajo). Orquesta y coro del Teatro alla Scala. Director del coro: Bruno Casoni. Función del 20 de noviembre del 2009.  Teatro alla Scala de Milán, Milán Italia.

Un Requiem de Verdi no completamente resuelto es el que se interpretó en la Scala después de haber sido llevado de gira por medio mundo (de Berlín a Roma, y de Tokio a Paris) en los últimos seis meses. El responsable de este incierto éxito fue el propio “maestro scaligero” Daniel Barenboim quien después de la problemática Aida, montada hace algunos meses en el máximo teatro milanes, parece no haber encontrado aun una convincente llave de lectura frente a la música verdiana, y lo que le ha faltado ha sido espontaneidad y naturaleza.

La visión interpretativa pareció estar más centrada en los episodios individuales, evocando sólo esbozos de ese aliento universal que se manifiesta en toda su fuerza pánica y sólo en presencia de una arcada expresiva unitaria. No quisiera ser malinterpretado, pero el impacto de este Requiem fue notable, aunque frecuentemente existió la sensación de estar frente a una sinfonía para solistas, coro y orquesta. Sin embargo, fue interesante el cuidado de las mezclas timbricas mas oscuras, la exaltación de los metales y sobre todo de las percusiones. Barenboim encontró colores muy negros y de fuerte sugestión.

La participación del Coro del Teatro alla Scala fue grandiosa. Esta agrupación dirigida por Bruno Casoni no tiene rivales en el mundo cuando se trata de cantar este repertorio. Aglutinación, acento, timbre, respiro, fraseo, ¡todo sonó extraordinariamente idiomático!

Jonas Kaufmann, tenor del momento, de hermoso y bronceado timbre, delineó una envidiable seguridad en la emisión de los agudos y maniobró con bravura las medias voces o mezzevoci (“Hostias”) y condujo la línea vocal modulando el fraseo con delicadeza. Su “Ingemisco” quedo marcado en el publico.

Bárbara Frittoli, cantó con propiedad estilística resultando imperiosa en su momento de máxima concentración, el “Libera me”, y muy delicada en la reanudación del Requiem aeternam que condujo al temido agudo final (que sonó muy pulido y brillante). Sonia Ganassi utilizó su instrumento vocal sin límites y si el fraseo pareció no ser muy variado, la mezzosoprano emiliana convenció por su determinación y su personalidad.

La prueba de René Pape (que sustituyó de último minuto al bajo coreano Kwangchul Youn) fue un poco pálida y poco carismática. La Scala apostará mucho por este cantante en el futuro, ya que Pape hará el papel de Wotan en el nuevo Ring wagneriano que comenzará en la primavera.

Fotografías cortesia del Teatro alla Scala - Milano