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Ópera en Los Angeles

Tamerlano

Ramón Jacques

Tamerlano

Tamerlano, ópera en tres actos de George Frideric Handel. Dirección musical: Wiliam Lacey. Dirección de escena: Chas Rader-Shieber. Escenografía y vestuario: David Zinn. Iluminación: Christopher Akerlind. Elenco: Bejun Mehta (Tamerlano), Plácido Domingo (Bajazet), Sarah Coburn (Asteria), Patricia Bardon (Andrónico), Jennifer Holloway (Irene), Ryan McKinny (Leone). Orquesta de la Ópera de Los Ángeles. 23 de noviembre del 2009 en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Ángeles, California, Estados Unidos.

Tamerlano, ópera compuesta por Händel en 1724, contiene el personaje de Bajazet, que es considerado uno de los primeros papeles operísticos importantes escritos para la voz de tenor. Fue el carácter y la fuerza de este personaje, así como sus largas líneas vocales, su expresividad, y su escena final de muerte —curiosamente de gran similitud con la de Otello de Verdi— lo que atrajo a Placido Domingo a abordar el género barroco en esta instancia de su carrera. Su única experiencia en este repertorio se dio en los inicios de su carrera cuando cantó dos funciones de Hippolyte et Aricie de Rameau, al lado de la soprano estadounidense Beverly Sills, en la Opera de Boston en Estados Unidos. Las primeras interpretaciones de Bajazet, el personaje numero 124 de su carrera, ocurrieron en el 2008, primero en el Teatro Real de Madrid (producción de la cual existe un DVD) y luego en la Washington National Opera, (la otra compañía junto a la ópera de Los Ángeles de la cual es también su director).

Como era de esperarse, la presencia de Domingo generó mucha afluencia de público e interés, y su desempeño escénico convenció plenamente, ya que en escena personificó la figura paterna ideal, viviendo intensamente el papel. Su línea de cantó fue adecuada, con buena proyección, fraseo e impecable dicción. Podría discutirse si el estilo para abordar este estilo de óperas es el apropiado o no, pero en ese caso, convendría mejor destacar el valor anecdótico, y quizás histórico, de esta producción.

El resto del elenco estuvo en todo momento a la altura de la situación. Comenzando con el contratenor Bejun Mehta, quien dio autoridad al personaje de Tamerlano, ocasionando inesperadas reacciones de emoción en cada una de sus arias, que abordó con virtuoso manejo de la voz, y un timbre calido, homogéneo. Sarah Coburn, soprano lírica de voz ligera y clara, bordó una sentimental y frágil Asteria. Asimismo, la mezzosoprano irlandesa Patricia Bardon desplegó una suntuosa voz, ágil y rápida para maniobrar las exigencias de su escritura vocal, pero quizás a su desempeño escénico como Andronico le faltó darle más pasión y vida.

Placido Domingo

La mezzo soprano Jennnifer Holloway, única solista presente en las representaciones en Madrid y en Washington, fue una refinada y exquisita Irene tanto en canto como en actuación. Ryan McKinny,  tuvo una correcta prestación  en el papel del apacible Leone, con sus adecuados medios vocales de bajo barítono.

En escena se vieron las escenografías de David Zinn, estrenadas en el teatro de Washington, con dirección escénica de Chas Rader-Shieber, quienes situaron la obra en la época actual dentro del intimo ambiente de un salón vacío, y con elegantes vestuarios en negro, como los atuendos militares de los guardias, trajes de diseñador para la mayoría de los solistas, que contrastaron con los vestuarios antiguos y de origen turco de Bajazet y de Asteria, su hija.

La ejecución musical de la orquesta bajo la batuta del William Lacey fue placentera. Con menos músicos de lo habitual y con instrumentos originales, se escuchó la tinta dramática y la tensión que marca el libreto en algunas arias y en los largos recitativos, pero también un compacto y dinámico sonido de fascinante armonía.

Fotografías cortesia  LA Opera ©Robert Millard