. .

Entrevista a Gabriel Erkoreka, compositor

“Los programadores de las orquestas y festivales tienen que ayudar a fomentar la música contemporánea”

Asier Puga

Primer premio de la SGAE, Josiah Parker Prize, Premio de Roma, Premio Reina Sofía y así hasta cinco premios más. El bilbaíno Gabriel Erkoreka es uno de los compositores más activos del panorama musical español. Desde que terminó sus estudios de postgrado en composición en la Royal Academy of Music de Londres no ha parado de crear ni de ganar premios. Sus obras han sido interpretadas en la Biennale de Venecia, en la Musikverein de Viena, Wigmore Hall de Londres, o en el Festival "Time of Music" de Finlandia entre otros. Ha recibido encargos del INAEM, de la Royal Academy of Music Symphony Orchestra, del Ministerio de Cultura, la Orquesta Sinfónica de Bilbao... Actualmente es profesor de composición del Centro Superior de Música del País Vasco- Musikene. Con él hemos hablado sobre su carrera, y sobre su manera de entender la música contemporánea en esta sociedad de hoy en día.

Gabriel Erkoreka

¡OpusMúsica- ¿Cuándo supo que quería ser compositor?

Gabriel Erkoreka- En realidad desde que me acerqué a la música he querido ser compositor. Empecé tocando el piano y enseguida comencé a improvisar de forma natural. Era como una tendencia a crear mi propia música, y de esta manera empecé a estudiar composición.

OM- ¿Cómo fueron sus comienzos académicos?

GE- Comencé en el conservatorio de Bilbao, donde estudié con Juan Cordero, y más tarde, sobre el año 1992, con Carmelo Bernaola en el Conservatorio Superior de Vitoria. En el año 1995 entré en la Royal Academy of Music de Londres, donde estudié con Michael Finnissy.

OM- ¿Qué ha supuesto Carmelo Bernaola en su formación?

GE- Carmelo ha sido esencial en mi carrera. Me animó muchísimo y me dio mucha confianza. Tenía mucho carisma y eso te lo transmitía, pero sobre todo nos inculcó la capacidad de autocrítica para mejorar.

OM- ¿Qué compositor o compositores destacaría?

GE- Schubert, Ravel y Varèse. Schubert por su tratamiento del tiempo y su capacidad de flexibilizar la música por medio de la percepción temporal, ya que creo que esta es una de las cosas más interesantes que se puede hacer en la composición: dilatar o comprimir el tiempo dependiendo del contenido musical. Ravel por la afinidad y la proximidad. Admiro de él su capacidad de ajustar los medios de expresión a cada obra y la precisión con la que fue capaz de transmitir sus ideas al papel. Creo que es muy importante a la hora de componer ser capaz de dejar plasmadas no solo las ideas, sino también la manera de interpretarlas. Y Varese... por su propuesta tan novedosa para la época. Porque consideraba la música como sonido organizado y fundamentalmente porque abrió nuevas perspectivas respecto a la utilización del sonido, del tiempo...

OM- Los títulos de sus obras en ocasiones son muy descriptivos: "Afrika", "Océano", "Trance", o la obra "Fuegos", ganadora del premio Reina Sofía. Por lo tanto, ¿se puede decir que su música es programática?

GE- Intento que los títulos de mis obras sean una guía para la escucha. Aunque partiendo de la base de que la música está sujeta a infinitas interpretaciones, me gusta ofrecer al oyente, e incluso para mí mismo, un punto de conexión, es decir, una posible interpretación de esa obra.  Pero para nada mi música es programática, el título únicamente representa una interpretación de tantas que se pueden dar. Generalmente a la hora de meterme en una composición, el título me ayuda a plantear simplemente una capa de esa composición, ya que mis composiciones realmente constan de varios planteamientos desde diferentes puntos de vista. Quizás puede existir algún tipo de referencia organológica. Por ejemplo, en "Afrika" sí que existe una conexión organológica con la marimba, ya que se originó en África, e incluso en el empleo de diferentes técnicas de composición que se dan en la música africana, como puede ser el hoquetus olas formas responsoriales... El resto del contenido sin embargo no se asocia solamente con la música africana.

OM- ¿Se puede atribuir su música a un estilo o forma compositiva específica?

GE- Yo huiría de catalogarme a mi mismo. Creo que nunca nadie se ha visto cómodo dentro de una clasificación de este tipo. Precisamente, creo que es importante considerar la libertad del creador y no permanecer quieto. Como creador, tienes que ser consciente de que siempre has de estar en continuo movimiento.

OM- También se le puede caracterizar por la instrumentación tan variada que utiliza en sus obras, como por ejemplo, "Eresi" para piccolo y electrónica, "Los Tres Arcángeles" para arpa, guitarra y marimba, o su primer premio de la SGAE, "Kantak", para piccolo solista y ensamble. ¿En qué se basa a la hora de elegir la instrumentación de sus obras?

GE- La instrumentación es particular de cada obra. Te condiciona enormemente el hecho de elegir unos instrumentos y no otros, es como esculpir una obra en un material determinado. A la hora de elegir la instrumentación, primero imagino una sonoridad de referencia. Esto me ayuda porque durante un tiempo estuve experimentando con determinados folklores, lo que me daba ciertos indicios de la instrumentación que iba a necesitar para mi obra. En el caso de "Kantak", se ve claramente la conexión entre el piccolo solista y el txistu, pero también está la percusión como reflejo del tamboril. A su vez, las cuerdas en "Kantak" tienen esa doble función de asemejarse o bien al piccolo mediante la utilización de armónicos, o a la percusión por medio de sonidos percutidos. Es como una especie de polarización, y por lo tanto, elijo la instrumentación en función de las posibilidades que me pueda ofrecer a la hora de reflejar esas ideas. Otro aspecto importante dentro de la composición es la orquestación, ya que te puede ayudar a definir la estructura de una obra y a clarificar el discurso musical mediante el timbre.

OM- ¿Como compositor actual, cree que es conveniente explicar una obra contemporánea  antes de su interpretación?

GE- Yo soy partidario de no explicar demasiado. Como hemos hablado antes, una simple palabra o frase te puede sugerir una determinada idea o guía, pero tampoco hay que explicar demasiado, porque creo que la música no debe desvelarse a sí misma, y no debe perder nunca la capacidad de sorprender. Este es un aspecto que considero fundamental a la hora de escribir.

OM- ¿Está el público actual preparado para esta etapa musical?

GE- Creo que a veces se piensa que el público no quiere digerir nada nuevo, pero yo creo que es cuestión de hábitos, puesto que nuestra sociedad se basa en hábitos. Depende también de que los programadores de festivales, de orquestas, etc. incorporen la música contemporánea al día a día, y que no se interprete sólo en festivales "aislados". Yo creo que de esta manera el público se acabaría acostumbrando.

OM- ¿Cree que la música contemporánea puede acabarse convirtiendo en una música únicamente para un público entendido?

GE- Yo creo que la música clásica siempre fue para un público culto, lo que ocurre es que luego se ha ido popularizando. Por ejemplo, en la etapa de Beethoven su música no llegaba a todo el mundo, ni creo que esa fuese su pretensión. La música necesita su tiempo. Lo que no puede hacer el compositor de hoy en día es dejarse llevar por los gustos de la sociedad, sino que debe ser honesto consigo mismo y plasmar lo que él quiera crear. Pienso que para el creador es igual de peligroso pretender agradar al público como querer incomodarle.

OM- ¿Arte por el arte o arte con un fin?

GE- Un poco de las dos. El arte, a mi modo de ver, puede desempeñar una función social. Además, desde el punto de vista de la creación, el hecho de hacer una crítica social puede motivar enormemente al compositor. Pero también uno se pregunta ¿es realmente ese resultado funcional a la hora de solventar esa problemática social determinada? Eso ya es más complejo. En definitiva, sí que soy partidario de que el arte tenga un contenido más allá del propio tecnicismo o de la manera de llevarlo a cabo, es decir, que sea capaz de provocar una reacción.

OM- Pregunta difícil, ¿dónde cree que desembocará todo esto?

GE- Buff... depende de temporadas, porque por momentos puedes tener la impresión de que se ha acabado una etapa, pero de repente llegan unos años distintos en los que se vuelve a generar un dinamismo enorme en torno a lo que se está creando. Actualmente, hay una gran diversidad en la composición. Yo pienso que lo importante a la hora de crear es no dejarse llevar en exceso por modas pasajeras, sino ser siempre honesto con la creación personal e ir haciendo tu propio camino.

OM- España, en termino generales ¿cree que está preparada para afrontar esta etapa musical de la que hablábamos antes?

GE- Es cuestión de tiempo. En Italia, por ejemplo, siempre ha habido grandísimos compositores, y ahora también, pero ha decaído porque la repercusión que tiene la música contemporánea en la sociedad es casi nula, mientras que antes no era así. Pero en España ocurre todo lo contrario. Se está apoyando la creación de auditorios, de ciclos de música contemporánea... en los cuales ya empieza a ser normal la asistencia nutrida del público. Por ejemplo el ciclo del CDMC en el Reina Sofía, o el de la Quincena Musical Donostiarra, y hay muchos más... Lo que está consiguiendo España sobre todo, es introducirse en un circuito en el que antes no existía, y esto proviene por un lado del interés que suscitan los creadores, y por otro lado del interés en fomentar la música contemporánea.

OM- ¿Es necesario salir fuera de España para estudiar composición?

GE- Siempre es enriquecedor, pero yo no diría que es necesario a la hora de estudiar composición irse al extranjero. Porque ya hay no sólo compositores, sino también centros y bibliotecas de calidad con documentación suficiente en los que el estudiante se puede informar sin tener que salir de España. En este aspecto sí que ha habido una evolución notable.

OM- ¿Y para trabajar?

GE- Tampoco en imprescindible. Un compositor hoy en día puede trabajar en cualquier sitio, y además de muchas maneras aparte de la pura composición, por ejemplo dando conferencias, masterclasses, clases en conservatorios... Otra cosa es que decidas estar en un núcleo urbano determinado, como puede ser en mi caso Londres, ya que a mí esta ciudad me ha motivado enormemente por permitirme estar siempre informado y al día en diferentes disciplinas artísticas, no solo en la música. Por otro lado, también es verdad que en otros países, como por ejemplo en Alemania, hay más tradición e interés por parte del público hacia la música contemporánea. En España simplemente falta tiempo y audacia en las programaciones de las orquestas, festivales, etc...

OM- ¿Que les diría a los jóvenes compositores que están empezando?

GE- Que busquen y que transmitan su personalidad en sus obras. Yo lo que intento hacer con mis alumnos, es ver su personalidad a través de los aspectos diferenciadores que encuentro en sus trabajos y que les hacen únicos. Luego procuro potenciar esas cualidades para que las reflejen en sus obras. Lo que nunca me planteo es "aniquilar" su personalidad, sino todo lo contrario, ya que me da particular satisfacción que salgan al mundo profesional siendo lo más diferentes posible entre sí. Que cada uno tenga algo personal que decir, y de esta manera aprendan a ser honestos con la creación propia.

Escribir a Asier Puga