. .

Centro Cultural de Caixa Terrassa

Wagner en Terrassa

Ovidi Cobacho Closa

Der fliegende Holländer; Ópera en tres actos de Richard Wagner. Adam Wozniak (Holandés), Annette Yasmin Glaser (Senta), José Montero (Eric), Véra Pachová (Mary), Ivaylo Guberov (Daland), Robert Remeselnik (timonel); Coro y Orquesta de la Ópera Ústí nad Labem. Dirección musical: Norbert Baxa. Dirección escénica: Martin Otava. Auditori del Centre Cultural Caixa Terrassa, Terrassa, 4-II-2010.

Der fliegende Holländer

Dentro de la siempre atractiva programación musical del Centro Cultural de Caixa Terrassa, el pasado mes de febrero pudo verse una producción checa del Holandés wagneriano. A pesar de no tratarse de uno de sus monumentales dramas de madurez, montar un wagner siempre implica un desafío de gran envergadura musical y escénica, y tratándose, en este caso, de un bolo de gira cabe apuntar que la labor fue resuelta con suficiente habilidad.

Norbert Baxa, al frente de la Orquesta de la Ópera Ústí nad Labem, ofreció una lectura atenta y ajustada de la partitura, sin especiales brillos pero siempre conjuntada con la escena. Las huestes de la orquesta, por lo general, estuvieron a la altura de su cometido, salvando algún leve desajuste del metal grave. Por su parte, la producción escénica de Martin Otava resolvió eficazmente la acción dramática con escasos medios (apenas una cama, un timón, una vela y unas sencillas máquinas de hilar), una austera iluminación y unas sugerentes proyecciones. Con todo, en algún momento se echó en falta un mayor trabajo en la dirección de actores.

Entre los intérpretes solistas, destacó la Senta de Annette Yasmin Glaser, de canto matizado y expresivo, sólo afectado de cierta tendencia al vibrato en el registro agudo. Adam Wozniak fue un correcto holandés, de regia voz en los registros grave y central, aunque algo calante en el agudo; en el tercer acto pareció acusar determinado cansancio. José Montero (Eric) se vio superado por las exigencias de su papel, acusando una defectuosa emisión y reiterados pasajes desafinados. Cumplieron con dignidad la Mary de Véra Pachová y el Danland de Ivaylo Guberov, así como el timonel de Robert Remeselnik. El coro de marineros sonó un tanto endeble en las tesituras agudas, mientras que el femenino brilló especialmente en su intervención del segundo acto.

Escribir a Ovidi Cobacho Closa