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Ballet en Madrid

Nagyida, desde Hungría, pone a bailar Madrid

Alicia Perris

Ballet Nagyida

Ballet Nagyida. Teatro Nuevo Apolo de Madrid. Estreno 12 de marzo 2010.

Con la colaboración de la Embajada de Hungría y una cálida recepción de productos típicos y material fotográfico y discográfico en el teatro del equipo de esta gran producción, se estrenó el viernes pasado una performance que entremezcla elementos folklóricos y clásicos para convertirse en “embajadora de la cultura húngara en el mundo y ser catalizadora y referente del arte innovador en la danza”. Hungría es probablemente un país único y singular en el marco de las repúblicas de centroeuropa. Antiguo miembro de la monarquía dual de los Habsburgo, sus tierras descubren todavía un pueblo cálido, emocional y afectivo, que ama la música desde siempre y todas sus manifestaciones.

A partir de su creación en el 2000, la Compañía de Teatro y Danza Experidance trabaja con ahínco integrada por un elenco de jóvenes esforzados y entusiastas, que sacan lustre a su trabajo creador y artístico. Gitanas cautivadoras, magos, batallas, espadachines y un ritmo original que engancha, convirtiendo las azarosas aventuras del siglo XVII en un espectáculo de danza colorista y vital. Las coreografías son sorprendentes y el vestuario, sugerente y con una concepción estética muy original. Experidance con su espectáculo da forma a una propuesta única en su género, fusionando diferentes estilos dentro de los cuales pueden descubrirse el baile latino, el claqué, un perfume de danzas judías y orientales, las acrobacias para envolver una historia sencilla, que recuerda los antiguos cuentos de piratas, a mitad de camino entre la realidad y la vivencia onírica del relato para niños.

Con una dedicación que se basa en el esfuerzo de 13 o 14 horas de trabajo, ofrecen una filosofía del esfuerzo que va más allá del deslumbramiento a un público sorprendido y encantado por el espectáculo. Un grupo formado por 32 bailarines profesionales, aunado a un eficiente aparato técnico y organizativo hacen que el espectáculo y el montaje sean un éxito. Los bailarines están dedicados en cuerpo y alma las dos horas que dura el espectáculo, igual que el violinista, que le presta un encanto particular al disfrute de la música en vivo. Los actores, mezclados al principio entre el público, supieron preparar el ambiente para la velada, al término de la cual, una afortunada consiguió ganar un viaje para visitar el país del Tokay. ¡Qué envidia! La próxima vez será…

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