Discos y libros
Disco del mes
Mozart-Mackerras: un clásico
Carlos de Matesanz
El director australiano Sir Charles
Mackerras es uno de esos profesionales veteranos de la batuta de tal
nivel que, en cualquier repertorio al que se enfrenten, de Purcell a
Martinů, resultan interesantes; lo mismo en un drama de Donizetti, que
en una sinfonía de Sibelius o en una opereta de Gilbert &
Sullivan. Pero si hay dos compositores con los que siempre se le
identificará, en los que ha conseguido sus mejores logros y a los que
ha profesado un amor y una dedicación constante, ésos han sido Janáček
y Mozart.
Gustavo Durán
Aurelio Viribay
Cuando Rafael Alberti gana el Premio
Nacional de Literatura de 1924-1925 con Marinero en tierra,
encargó a tres de sus amigos compositores la creación de una canción
basada en un poema del libro para incluirla en la edición. Los tres
compositores eran Gustavo Durán y los hermanos Ernesto y Rodolfo
Halffter.
Cantatas tristes de Scarlatti, ossia La corrección enjauló al Ruiseñor
Carlos de Matesanz
Con
una presentación más cuidada de lo habitual en el sello y con una
documentación más nutrida, la sección alemana de Naxos saca al mercado
un disco con cinco de las más de 780 cantatas que, para voz y
acompañamiento instrumental, compusiera Alessandro
Scarlatti; o sea: Scarlatti padre. Cantatas que son las
que comienzan con los versos “Io son pur solo”, “Qui, dove
al fin m’assido” (más conocida como “Il
Rossignuolo”), “Sento nel core”, “Io morirei
contento” y “Lascia, deh, lascia”.
Elduayen y Garbizu, dos compositores guipuzcoanos
Joaquim Zueras Navarro
Tomás Echevarría Elósegui
(1882-1953) nació en Elduayen. Estudió humanidades y teología en el
colegio de los padres capuchinos de Lecaroz, así como armonía y
contrapunto con Ismael Echezarra. En 1901 tomó el hábito de capuchino,
adoptando el nombre de Tomás María de Elduayen. Dos años después fue
destinado a Chile como organista del Convento de San Antonio de
Santiago y después a Argentina.
Zoco mahleriano III
Albert Ferrer Flamarich
Esta
es la sexta Sexta de Mahler dirigida por
Haitink localizable en el mercado y su cuarta versión con una orquesta
distinta. A lo largo de sus veinticinco años de titularidad al frente
de la Royal Concertgebouw de Amsterdam, Haitink legó dos lecturas: un live
del 7 de noviembre del 1968 -una de las más interesantes de las seis-,
y otra de estudio efectuada al año siguiente -1969- y que es la más
difundida por haberla editado Philips.
Primeras obras de Sor
José Prieto Marugán

Ya hemos escrito en alguna ocasión que el compositor catalán Fernando Sor (Barcelona, 1778–París, 1839) fue uno de los responsables de que la guitarra se convirtiera en instrumento de concierto, llevándolo por Francia, Inglaterra y Rusia y, sobre todo, dotándole de un repertorio solista de categoría y exigencia técnica. Además, Sor fue autor de una ópera (Telémaco en la isla de Calipso), páginas para piano y canciones españolas.
Antes y después de Iberia
José Prieto Marugán

Aunque no todos los centenarios reciben el mismo tratamiento, los que son celebrados suelen aportar un mayor número de ocasiones para profundizar en el conocimiento del personaje homenajeado, aunque ya fuera éste conocido o incluso popular. El del fallecimiento de Albéniz, acaecido en 2009, ha traído exposiciones, conciertos, biografías y, naturalmente, grabaciones discográficas.
Richard Strauss en el sello Fuga Libera
Albert Ferrer Flamarich
En los últimos tiempos el sello Fuga
Libera se ha expandido: entre sus propuestas, naturalmente las hay
interesantes y otras prescindibles. El presente disco con obras de
Strauss pertenece al segundo tipo. Es comprensible que en el panorama
actual se intente difundir la labor de una orquesta como la nacional de
Bélgica y un director como Walter Weller, reconocido internacionalmente
tanto en el terreno sinfónico como en el operístico. Pero grabar una
obra como la Burleske y, todavía más, Ein
Heldenleben con la cantidad de referencias existentes y
sin ofrecer un plus de singularidad o simplemente la propia excelencia
de la formación es una infausta inversión.
Pequeñas enciclopedias
Albert Ferrer Flamarich
“…y han abordado el tema del
Jazz, una clase de música que ha adquirido una importancia justificada”.
Tan sintomático como alucinante es el final del texto de la solapa de
esta reedición de la editorial Noguer. Se trata de una de las peores
propuestas del mercado: desfasada, no actualizada y sin corregir una
coma. Por ejemplo, no se han añadido conceptos técnicos básicos como fermata,
ostinato, sfumatura o trino. No se han
corregido los mal expuestos cavatina, chalumeau, registro,
tesitura; ni se han incorporado referencias a instrumentos
no occidentales como el koto japonés, la mvet
africana o el djembé.
El “amore” según Händel
Javier M. Carmena
Si el gran compositor de Halle nunca
hubiese visitado Italia, ¡cuánta buena música nos hubiéramos perdido!: Il
trionfo del tempo e del disinganno, Aci, Galatea e Polifemo, La
Resurrezione, Dixit Dominus…; pero gracias a los hermanos
Zapico junto con su grupo asturiano Forma Antiqva y en colaboración con
Winter & Winter podemos disfrutar, o en este caso acercarnos al
puro éxtasis, de la maravillosa colección de cantatas italianas, hoy
por hoy grandes desconocidas, que nos regaló el maestro alemán.
Picasso y la música
Enid Negrete

El sello discográfico “Columna Música” propone con esta producción darnos una idea de la pluralidad de los lenguajes musicales que rodearon la vida y la obra de Picasso. Se inicia 10 años antes del comienzo del siglo, cuando el compositor vivía en Barcelona, una ciudad que en ese momento gozaba uno de sus momentos de mayor esplendor cultural, convirtiéndose en la capital del modernismo, a la que fue y vino en repetidas ocasiones desde el burbujeante París de principios de siglo. Es en la Ciudad Luz donde además el pintor se relaciona con artistas icónicos como Apollinere, Max Jacob o Poulenc y donde, como todo mundo sabe, desarrolla la mayor parte de su obra, antes y después del nacimiento del cubismo.
Historia de la Música Occidental
Paulino Capdepón
Nos
encontramos ante un título clásico de la historiografía musical,
editado originalmente en los Estados Unidos por la prestigiosa
editorial Norton bajo el título de A History of Western Music.
Si en las primeras ediciones el único autor fue Donald J. Grout, en la
década de los ochenta la responsabilidad de actualizar y ampliar el
manual recayó en el profesor de la Universidad de Yale, Claude Palisca,
gran experto en las músicas del Renacimiento y del Barroco. Una vez
fallecido Palisca, asumió la autoría J. Peter Burkholder,
especializado en la música del siglo XX en general y en la música de su
país en particular.
Protagonistas de la ópera en imágenes
José Prieto Marugán

A este pequeño volumen podría aplicársele aquello de que “no están todos los que son”; aunque sí son todos los que están, porque las 200 fotografías que lo integran representan a la gran mayoría de los grandes intérpretes de la ópera, desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días. Ordenadas cronológicamente, la primera es la del tenor y compositor francés Gilbert-Louis Dupres (1806-1896), la última la del popular cantante peruano Juan Diego Florez.
OpusMusica Jazz
Hen Bennink Trio/ Duke Ellington, Charles Mingus & Max Roach
Ángel González Rodríguez

Dos tríos nada convencionales ocupan este mes nuestra sección. Duke
Ellington junto a Charles Mingus y Max Roach en una reunión
sorprendente que ya es historia. Por otra parte, Han Bennink graba por
primera vez como líder de un grupo, al tiempo que le hace un pequeño
homenaje a Ellington y versiona un tema de Money Jungle.
El Quinteto y el Cuarteto de César Franck
Joaquim Zueras Navarro

Vaya por delante que quien espere encontrar en el Quinteto y en el Cuarteto de Franck la complacencia que produce, por ejemplo, la escucha de su “Sonata para violín y piano”, se verá contrariado por dos obras de cámara densas, arrebatadas, llenas de frases incisivas, interrogativas, vehementes... sobre todo en el Quinteto. Franck compuso el Quinteto para piano en fa menor FWV 7 entre 1878 y 1879, a la vez que finalizaba la última de sus “Bienaventuranzas”. Se ha dicho que la inspiración se debe a Augusta Holmes, alumna de Franck, compositora prolífica y excelente pianista.