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Crítica de libros

Historia de la Música Occidental

Paulino Capdepón

Título: Historia de la Música Occidental. Autor: J. Peter Burkholder, Donald J. Grout y Claude V. Palisca. Alianza Música, 2009. Séptima edición. Nº de páginas: 1269. ISBN: 978-84206-9145-9.

Historia de la Música Occidental

Nos encontramos ante un título clásico de la historiografía musical, editado originalmente en los Estados Unidos por la prestigiosa editorial Norton bajo el título de A History of Western Music. Si en las primeras ediciones el único autor fue Donald J. Grout († 1987), en la década de los ochenta la responsabilidad de actualizar y ampliar el manual recayó en el profesor de la Universidad de Yale, Claude Palisca (†2001), gran experto en las músicas del Renacimiento y del Barroco. Una vez fallecido Palisca, asumió la autoría J. Peter Burkholder, Catedrático y Director del Departamento de Musicología de la Jacobs School of Music de la Universidad de Indiana, especializado en la música del siglo XX en general y en la música de su país en particular.

Con muy buen criterio, la colección española Alianza Música (una de las ramas de Alianza Editorial, que tantas satisfacciones nos ha dado a los músicos) decidió traducir y publicar las diferentes ediciones que se iban sucediendo en Norteamérica. Posiblemente se trate de una de las Historias de la Música más empleadas en todo el mundo debido a una combinación única que pocas veces ha sido imitada: nos referimos a la unión de un manual amplio y bien documentado, una selección amplia y representativa de partituras que han sido comentadas o analizadas en dicho manual (Norton Anthology of Western Music) en dos volúmenes y por último las grabaciones correspondientes a dichas partituras (Norton Recorded Anthology of Western Music) en 12 cedés. Esta triple combinación contribuyó decisivamente a la rápida difusión internacional de la Historia de la música occidental y a la aceptación que gozó por parte de estudiantes, aficionados, profesionales, etc., constituyendo un manual de referencia en muchos conservatorios y universidades de todo el mundo pues, además, han sido numerosas las traducciones a diferentes idiomas.

La séptima edición española del año 2009 (publicada cuatro años antes por la editorial Norton en su versión original), por el contrario, ha renunciado lamentablemente a la triple relación manual-partituras-grabaciones. Ignoramos cuáles han sido los motivos que han conducido a la editorial Norton a renunciar a una fórmula que hasta el momento se había revelado exitosa. Lo cierto es que en la presente edición ya no existe referencia a las partituras y grabaciones respectivas de las obras que eran objeto de comentario, con lo cual, esta Historia ha perdido parte del atractivo que antaño poseía. Aún así, la nueva edición presenta unas características novedosas que merece la pena resaltar por su carácter positivo. En primer lugar, J. Peter Burkholder ha sometido el antiguo texto de Grout y Palisca a una profunda y exhaustiva revisión, poniendo al día y ampliando numerosos contenidos, especialmente en lo que afecta a la música contemporánea. El diseño del libro ha sido transformado sustancialmente con el objeto de facilitar su lectura: así por ejemplo, los capítulos son más breves y no tan densos como en las ediciones anteriores, todos ellos organizados en torno a seis periodos históricos principales: Los mundos antiguos y medieval, El Renacimiento, El siglo XVII, El siglo XVIII, El siglo XIX y El Siglo XX y después. Cada uno de los mencionados periodos se inicia con un capítulo que reúne, a  modo de introducción y resumen, las fechas y acontecimientos más significativos con el fin de orientar al lector sobre la temática que a continuación se desarrollará. Uno de los logros innegables de Burkholder ha sido su preocupación por establecer en todo momento el contexto social e histórico de cada repertorio musical, al mismo tiempo que alude a su herencia y significado hoy día. Por otra parte, la música del siglo XX ha sido ampliada con nuevos capítulos que hasta el momento no habían merecido al atención de los autores: por una parte dedica un capítulo independiente al jazz y a la música popular, y por otra, Burkholder concede más espacio a la música norteamericana contemporánea, una de sus líneas de investigación prioritarias.

Como suele ser habitual en este tipo de publicaciones de autores anglosajones, la música española carece prácticamente de importancia. Sería necesario reflexionar sobre el particular: a pesar de los avances en la investigación musicológica española y de las numerosas ediciones y publicaciones, se sigue ignorando el verdadero alcance y peso de nuestra historia. Que autores tan significativos como Sebastián Durón, el padre Antonio Soler, Francisco Asenjo Barbieri o Isaac Albéniz (por sólo citar algunos ilustres olvidos) estén ausentes en el texto de Burkholder, no deja de ser penoso. O que no haya referencia a la zarzuela (la única alusión al siglo XIX español son tres parcas líneas referidas a Los Pirineos, de Pedrell en la página 795). Y démonos con un canto en los dientes porque al menos se haya dedicado a Francisco Guerrero dos líneas y media. ¡Todo un logro!, pues en ediciones anteriores era una de las ausencias más clamorosas.

Otras interesantes novedades vienen dadas por las biografías y una relación de su producción musical más relevante de los compositores que se exponen en resúmenes independientes: de esta manera, la fluidez del texto normal no se ve afectada con continuas alusiones biográficas y puede concentrarse en la explicación del desarrollo de los estilos musicales cambiantes, los géneros y las obras fundamentales de cada compositor, así como la tensión permanente entre tradición e innovación.

Otros comentarios al margen del texto se refieren a los siguientes aspectos: en primer lugar a la música en su contexto, destacando la importancia de la música en la vida diaria de las personas y cómo la producían y consumían; en segundo lugar, a la innovación en la música, aludiendo a los cambios tecnológicos o sociales que transformaron la difusión, la interpretación o el consumo de la música. Se agradece asimismo otra novedad, tal cual es la inclusión de mapas que ayudan a establecer la localización y el marco histórico de los acontecimientos y obras musicales. Siguen utilizándose, como en anteriores ediciones, el glosario, la lectura de fuentes y las cronologías de capa capítulo que ubican la música en su contexto, lo cual contribuye a facilitar una visión amplia y diáfana del devenir histórico-musical.

En general, puede afirmarse que la presentación ha sido mejorada con respecto a ediciones anteriores: el tamaño, tanto del texto como de los ejemplos musicales, es mayor y la calidad de las ilustraciones es superior, habiendo incorporado además el color en la reproducción de los mapas a los que antes nos referíamos.

En resumidas cuentas, la Historia de la Música Occidental de J. Peter Burkholder supone un compendio de gran interés, cuya lectura es muy recomendable. Pese a sus carencias (es muy difícil que no las haya, más aún tratándose de una materia tan amplia y compleja como una Historia General de la música) y a la renuncia de la correspondencia con las partituras y las grabaciones, sigue constituyendo una de las Historias más completas e interesantes para el lector de lengua española que desee acceder a una visión general y sintética de la evolución histórica de la música. Quien por el contrario quiera informarse o profundizar en la música española, tendrá, sin embargo, que recurrir a otras fuentes.

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