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Crítica de discos
Clementina: La zarzuela barroca
José Prieto Marugán
Luigi Boccherini: Clementina. María Hinojosa, Sonia de Munck y Elena Rivera, soprano; Marta Rodrigo, mezzosoprano; David Alegret, tenor; Toni Marsol, barítono. A. Amorós y J. Ortiz, actores. La Compañía del Príncipe, Aranjuez. Director: Pablo Heras-Casado. Sello: Música Antigua Aranjuez. 2 CD's, duración total: 82’.
Calificada como “comedia de música en dos actos”, Clementina es una verdadera zarzuela, si consideramos que, además de los ochenta minutos de música, tiene también textos hablados, que no han sido incluidos en la grabación. Página de enredo firmada, nada menos, que por Don Ramón de la Cruz, gira alrededor de las vicisitudes de dos amantes que ven obstaculizadas sus relaciones por la oposición de sus respectivos progenitores. Fue estrenada a finales de 1786 en el Palacio de la Condesa-Duquesa de Benavente, que la había encargado. Parece, además, que la aristócrata, María Faustina Téllez Girón, intervino muy directamente en la gestación de la obra, determinando personajes e intérpretes.
Clementina es una de las pocas partituras de la zarzuela barroca que nos es dado escuchar. Estructurada en arias, dúos, tercetos y unos pocos números de conjunto, no se parece a la zarzuela que vendrá unos setenta años después en la que empiezan a desaparecer los temas mitológicos y cortesanos, para dar entrada a asuntos más populares, que generan muchos números corales. Conviene tener esto presente para no pedir a Clementina más de lo que corresponde.
La Compañía del Príncipe es un conjunto especializado en la música teatral de los siglos XVII y XVIII, fundada a finales de 2006 para servir al Festival de Música Antigua de Aranjuez. Junto a ellos intervienen en la grabación media docena de cantantes que se mueven en tesituras cómodas y muestran una unidad de estilo y calidad que nos parecen importantes, pues son el resultado de un conjunto equilibrado.
María Hinojosa, soprano, se ha hecho cargo del papel de la dulce y sumisa Clementina. Buen registro grave, interpretación sentida y emotiva, en el aria “Ay de mi”, del primer acto, uno de los escasos fragmentos conocidos de Clementina. Marta Rodrigo, mezzosoprano, es Doña Damiana, el aya de las niñas. Canta con solvencia y supera las complejidades de su veloz aria “Incauta Mariposa”, su primera intervención en solitario. Sonia de Munck, soprano, da vida a Narcisa, la muchacha traviesa y juguetona. Su timbre redondo y cálido y su excelente dicción ayudan a entender el simpático personaje. Elena Rivera, también soprano, es Cristeta, la criada de Narcisa. Su voz quizá sea la más lírica del conjunto; muy bien resuelto su papel.
En cuanto a ellos, David Alegret, tenor de voz lírica y timbre brillante, es el caballero portugués, uno de los papeles más exigentes de la obra. Toni Marsol, barítono, es Don Lázaro, el profesor de música, personaje bufo muy bien resuelto.
La orquesta, dirigida por Pablo Heras-Casado y empleando instrumentos originales, suena, en ocasiones con demasiada fuerza, de manera que las voces no siempre quedan en primer plano.
La producción se basa en una nueva edición realizada con “criterios musicales históricos”, según las notas firmadas por Juan Pablo Fernández-Cortés, director artístico y musicólogo de La Compañía del Príncipe, Aranjuez. Y fue grabada en 2008 en la Capilla del Palacio Real de Aranjuez.
En resumen, interesante CD de una obra no menos atractiva, de música muy poética, quizá un tanto “académica”, ejemplo del teatro musical de que disfrutaba la aristocracia de los años 1780. Música de ambiente italiano, alejada de los sonidos populares hispanos que vendrían a la zarzuela bastante años después.
Escribir a José Prieto Marugán