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Conciertos en Madrid

Lo mejor de cada casa

Carlos de Matesanz

Temporada de la Orquesta y Coro de RTVE. Teatro Monumental. 20:00 h.

25 de marzo de 2010. Dir: Carlos Kalmar. W.A. Mozart: Sinfonía nº 36 en Do mayor “Linz”, R. Wagner / L. Maazel: El Anillo sin palabras.

9 de abril de 2010. Miguel Borrego (violín); dir: Adrian Leaper. A. Faus: Tirant lo Blanc; A. Dvořák: Concierto para violín en La menor, Op. 53; J. Brahms: Sinfonía nº 3 en Fa mayor, Op. 90.

Carlos Kalmar

En dos programas consecutivos, se ha podido confrontar al futuro director titular de la Orquesta Sinfónica de RTVE con el actual: Carlos Kalmar vs. Adrian Leaper, con clara ventaja para este último. La lectura algo desmañada, aunque loable por su energía y buena construcción, de la Sinfonía Linz de Mozart no parece prometer que Kalmar vaya a continuar el camino de pulimento y trabajo perfeccionista instaurado por Leaper, que ha llevado a la orquesta a mejorar sensiblemente en las últimas temporadas. El tratamiento genérico del popurrí de Lorin Maazel sobre motivos de “El anillo de los Nibelungos” de Wagner parece corroborar esa impresión. El tiempo dirá.

Mientras, Leaper confirmó su gran profesionalidad y categoría musical con una Tercera de Brahms nada ñoña, llena de energía y empuje, donde todo estuvo en su sitio y vibró poniendo a la orquesta al límite de sus posibilidades, pero sin sobrepasarlas en ningún momento. Lástima que esto no se diera en el hermoso Concierto en La menor de Dvořák, donde Leaper se limitó a leer la partitura, haciendo un acompañamiento apático a Miguel Borrego, solista de sonido limpio y sólida técnica, pero corto en volumen e intensidad expresiva. El estreno absoluto del poema sinfónico, de unos veinte minutos de duración, “Tirant lo Blanc” de Antonio Faus –antiguo instrumentista de la agrupación– se saldó con un considerable éxito, merced a su lenguaje accesible, la amplia y colorida paleta orquestal desplegada y un considerable sentido de la narración.

Temporada de la Orquesta Nacional de España. Auditorio Nacional. 19:30 h.

26 de marzo de 2010. Alexei Volodin (piano); dir: Vladimir Fedoseyev. L. van Beethoven: Sinfonía nº 6 en Fa mayor, Op. 68, “Pastoral”; A. Scriabin: Concierto para piano en Fa sostenido menor, Op. 20, y Poema del Éxtasis, Op. 54.

10 de abril de 2010. Katia y Marielle Labèque (pianos); dir: Josep Pons. A. Ginastera: Suite del ballet Estancia, J.A. Amargós: Concierto para dos pianos y orquesta Paisajes sonoros de España, A. Piazzolla: Tangazo, C. Debussy: Iberia de Imágenes para orquesta.

Katia y Marielle Labèque

La presencia de un veterano ruso de la batuta como Vladimir Fedoseyev al frente de la Nacional animaba a disfrutar de la segunda parte del programa, dedicada íntegramente al poco frecuentado Alexander Scriabin, pero ni el complejo y exigente Poema del Éxtasis, que excede las posibilidades actuales de la orquesta, ni el Concierto para piano –tocado por Alexei Volodin, muy bien de dedos pero sin llegar a la entraña expresiva de la obra– colmaron completamente las expectativas, aunque el nivel fue lo suficientemente alto como para no hablar, en absoluto, de decepción. Sin embargo, la Pastoral beethoveniana, que se esperaba de puro trámite (además, colocada en la primera parte del programa), resultó de todo punto satisfactoria, con tempi atinadísimos, línea depurada sin caídas de tensión y buena respuesta orquestal.

El programa “hispano y americano” que la Nacional y su titular confeccionaron muy inteligentemente para llevarse de gira por Alemania –y que, antes, ofrecieron en su ciclo de temporada–resultó muy bien. Las cuatro danzas de “Estancia” de Ginastera fueron atacadas con una encomiable energía que ayudó a disimular el sonido un tanto desabrido de la orquesta aún sin calentar. Una vez caldeado, el estreno del concierto de Joan Albert Amargós mantuvo el ambiente, tanto por la música –resultona y bien orquestada, de grata escucha, en su estilo de fusión flamenco-jazz-clásico habitual– como por la interpretación de las hermanísimas Labèque, que tienen una parte de creciente importancia a lo largo de la obra, realmente hecha a su medida. El entrañable Tangazo de Piazzolla, dicho con sentimiento pero sin blandenguería, y una Iberia debussyana realmente muy bien tocada cerraron este programa que, sin duda, habrá cosechado un éxito similar en Berlín, Frankfurt, Colonia y las otras ciudades alemanas en que la orquesta ha estado de gira.

Ciclos Musicales de la Comunidad de Madrid. Auditorio Nacional. 19:30 h.

12 de abril de 2010. Miguel Baselga (piano), Orquesta de la Comunidad de Madrid; dir: José Ramón Encinar. B. Martinů: Los frescos de Piero della Francesca, B. Casablancas: Alter Klang, I. Albéniz: Concierto Fantástico en La menor, R. Strauss: Las travesuras de Till Eulenspiegel, Op. 28.

15 de abril de 2010. Ara Malikian (violín); Orquesta Sinfónica de Madrid; dir: José Luis Temes. J. Gómez: Maese Pérez, el organista; L. de los Cobos: Concierto nº 2 para violín; M. Manrique de Lara: La orestiada.

José Luis Temes

Los programas más originales de los últimos días han sido los dos que reseñamos a continuación, gracias sobre todo a los directores que los ofrecieron, batutas inquietas y amigas de ampliar los horizontes del público madrileño.

No sorprende a nadie que José Ramón Encinar confeccione programas originales e interesantes, pues lleva haciéndolo años al frente de la ORCAM. En este caso, se trataba de homenajear a Albéniz en el sesquicentenario de su nacimiento, con la interpretación de una de sus pocas obras orquestales: el Concierto Fantástico para piano y orquesta, que contó con una lectura lírica y colorista. El pianista Miguel Baselga, a quien entrevistamos en el pasado número de OpusMúsica, sustituyó con poco tiempo de antelación al inicialmente previsto Luis Fernando Pérez, y dio una versión ligera, virtuosa en los pasajes más arriscados y brillante de sonido en todo momento. Ni la opulenta y bien orquestada obra de Benet Casablancas –música mucho menos árida de lo que suele ser habitual en él– ni el encantador tríptico de Martinů, desmerecieron, en lecturas igualmente expresivas; tal vez estuvo un poco fuera de lugar el Till straussiano, que podría haber sido sustituido por alguna otra página de música española.

Pero no hay que llorar por ello porque, pocos días después, ese incansable valedor de las músicas españolas olvidadas que es José Luis Temes, al frente de la Sinfónica madrileña, les dedicó todo un programa repleto de interés: el sinfonismo colorista y lleno de recovecos sorprendentes de Julio Gómez en su mejor obra –a años luz de su insufrible y famosa Suite en La–, la opulencia straussiana de Manuel Manrique de Lara o la honda humanidad del olvidado anciano, aún vivo, Luis de los Cobos, del que se estrenó su un poco demasiado largo Concierto nº 2 para violín, que hubiese merecido una lectura más atenta y pulida, pero no más enérgica, que la del popular Ara Malikian, especialista en tocarlo todo un poco “a la remanguillé”. Todo un festín, variado y nutritivo, para los catadores de rarezas, amigos de la música española y buscadores de sorpresas musicales.