. .

Música en Cuenca

49 Semana de Música Religiosa de Cuenca

Ana María del Valle Collado

49 Semana de Música Religiosa de Cuenca. Del 27 de marzo al 3 de abril de 2010.

Peter Greenaway

Son ya 49 las ediciones que cumple ininterrumpidamente desde 1962 la Semana de Música Religiosa de Cuenca ofreciendo la mejor música sacra durante la Semana Santa. Si en otras ediciones sus pilares fueron la difusión y recuperación de obras, la presencia de la música contemporánea y las obras de encargo, este año, además ha traído algunas novedades. Entre ellas son destacables las tres jornadas de conferencias ligadas a Méjico, país invitado y en torno al cual giran varias de las actividades programadas en esta ocasión, y la proyección del último trabajo que el director británico Peter Greenaway ha realizado sobre una pintura del Veronés con el tema de “Las bodas de Caná”.

Durante esta semana se ha podido disfrutar de varias obras de Johann Sebastian Bach: “La Pasión según San Juan”, su “Misa en Si menor”, además de sendos programas dedicados a sus motetes y a sus obras para laúd y, destacando sobre ellas, la magnífica oportunidad de escuchar la monumental “Pasión según San Mateo” que llevaron a cabo los británicos “The King’s Consort” en el Teatro Auditorio con un lleno absoluto. Desde hace un tiempo el grupo recorre los escenarios europeos con esta obra, en interpretaciones aplaudidas por todos, y se puede decir que en esta ocasión nadie salió defraudado. Entre los solistas cabría destacar la labor del tenor James Gilchrist especialmente expresivo en su papel de Evangelista, pese a su rol eminentemente narrativo. Por su parte el coro supo aunar la magnificencia contenida y el rigor que esta obra requiere.

La celebración del 350 aniversario de su nacimiento ha sido la excusa perfecta para recuperar a uno de los autores españoles del barroco más innovadores: Sebastián Durón. Su “Oficio de difuntos a tres y cinco coros” fue interpretado en la Iglesia de San Miguel. Esta edición también conmemoraba otra feliz efeméride, la de los 500 años del nacimiento del burgalés Antonio de Cabezón, que permitió a los asistentes disfrutar de la interpretación en la catedral conquense de varias de sus obras junto con las de varios de sus contemporáneos. Dentro del espíritu de recuperación de la SMR, se interpretaron las “Cantadas sacras” del mallorquín Antonio Literes, obras conservadas en los archivos musicales de la Catedral de Guatemala. De la mano de la soprano Marta Almajano y el grupo Ave Fénix, estas cantadas hispánicas muestran el buen saber de Literes, su habilidad para introducir de manera equilibrada el estilo italiano sin perder su identidad religiosa.

Tal y como manda la tradición menos conservadora, las lamentaciones de los triduos sacros de Joseph Fiocco para maitines del jueves, viernes y sábado santos pudieron escucharse las tardes del miércoles, jueves y viernes. El comparar las diferentes visiones estilísticas de las lamentaciones de Fiocco para el sábado santo y la música para el sábado santo del benedictino Paolo Ferrarese, ofrecidas respectivamente por el grupo Forma Antiqua de los Zapico y Schola Antiqua y La venexiana, con Juan Carlos Asensio y Claudio Cavina al frente, puede resultar un ejercicio de comparación interesante para el oyente respecto a la evolución del género en diferentes periodos históricos, diferentes contextos geográficos y diferentes concepciones de ambos autores.

La venexiana

De hecho, la interpretación de la obra de Ferrarese estuvo realmente bien y nos hubiera dejado una muy buena sensación al terminar el día si la sesión de esa noche no hubiera continuado con la proyección de la visión particular de Greenaway de “Las bodas de Caná” de El Veronés. ¿El punto de contacto? La posible coincidencia de los dos artistas, Ferrarese y El Veronés, en el veneciano monasterio benedictino de San Giorgio. El producto de Greenaway no sigue sus recientes puestas en escena de imágenes en palimpsesto barroco, sino que, de la mano de la tecnología –un mero tratamiento informático- desarrolla un modelado 3D del cuadro que le permite internarse en posibles diálogos entre los personajes que aparecen en la escena, dando una interpretación a la obra pictórica pobre en cuanto a la imagen y algo más que dudosa en cuanto al contenido.

El espíritu integrador de las jornadas “México: Caminos de ida y vuelta” hizo que las actividades programadas para la ocasión no se limitaran a las conferencias sobre la relación entre la música española y la mejicana (impartidas en el Aula Universitaria Abierta de la UCLM), sino que también  se pudo asistir a la interpretación de la obra Primero Sueño, de Sor Juana Inés de la Cruz, por la actriz Jesusa Rodríguez, a un concierto de flauta con repertorio contemporáneo por Anna Margules, a los estrenos del vallisoletano Abel Paúl y la mejicana Hilda Paredes, pasando por la muestra de la obra artística del mejicano Germán Herrera El Silencio como punto de partida.

Respecto a la música contemporánea, además de los dos estrenos que acabamos de nombrar cabe menciona la presencia de grupos de renombre como el Cuarteto Arditti y el Hilliard Ensemble. Entre los estrenos, las obras de, entre otros, Enrique Macías, Marisa Manchado, Jesús Torres, Wolfgang Rihm, Javier Arias Bal, Alejandra Hernández o Gabriela Ortiz.

Sin duda, y pese a echar de menos este año las interpretaciones del triduo en la catedral conquense, la de esta edición resulta una programación muy completa. Solo nos resta aguardar un año para ver las sorpresas que nos depara la que será la edición número 50 de este festival.

Fotografías cortesia de la Semana de Música Religiosa de Cuenca
© Santiago Torralba / SMR