. .

Crítica de libros

La música religiosa en Catalunya durante el siglo XX

Joaquim Zueras Navarro

Autor: Domènec González de la Rubia. Título: La música religiosa a Catalunya en el segle XX. Nº de páginas: 187. Publicado en catalán por la Editorial Boileau.

La música religiosa a Catalunya en el segle XX

Durante la primera mitad del siglo XX, Cataluña vivió un notable apogeo de creatividad en el campo de la música religiosa. En la década de los setenta, tenía la costumbre de adquirir en la Editorial Boileau ejemplares de la colección  Biblioteca Orgánica, que luego interpretaba en un armonio. Quise compartir mi afición con otros músicos, pero en aquella época había muchos prejucios al respecto. Me decían: “está música es mala”,sin analizarla. Y no es mala,  lo que sucede es que su valor es desigual. Frente a composiciones sencillas y previsibles, destinadas a contentar al organista aficionado poco habilidoso, existen otras inspiradas y de ingenioso tratamiento, cosa que uno ve pronto si se toma la molestia de separar el grano de la paja. Afortunadamente, al igual que las modas cambian, los prejuicios declinan con el tiempo. Basta observar la actividad de Esteban Elizondo, centrada en la investigación, interpretación, discografía y recuperación de partituras de compositores vascos y navarros pertenecientes a los siglos XIX y XX. En la actualidad no son raros algunos estudios, como, por ejemplo, los aparecidos en el volumen XXVII Nº1 de la Sociedad Española de Musicología, dedicado por entero a la música del Motu Proprio. No obstante, en el ámbito catalán se echaba en falta una obra amplia y clarificadora, que pusiera fin a un largo silencio. La aparición del libro La música religiosa en Catalunya en el siglo XXmarca un antes y un después en este sentido.

El libro se inicia con un recordatorio hacia los compositores sacros catalanes que precedieron a los de la generación del Motu Proprio, como Francesc Valls Galán (1671-1747), Benet Julià Julià (1726-1787), Antoni Soler (1729-1783), Anselm Viola (1738-1798), Narcis Casanovas (1749-1803), Josep Pujol (s.XVIII), Mateu Ferrer (1788-1864), Jaume Casellas (1715-1764), Carles Baguer (1768-1808), Manuel Juncà (s.XVIII), Josep Barba (1804-1881) o Miquel Ferrer i Ramonatcho (1861-1912). Un vasto panorama que va desde el barroco hasta el romanticismo, pasando por el estilo galante y su decadentismo italianizante. Hoy podemos disfrutar la música de los pertenecientes al siglo XVIII merced a publicaciones como las de los sellos discográficos Columna Música, La Mà de Guido y las grabaciones de la Abadía de Montserrat. El autor pondera la incansable aportación de Felip Pedrell (1841-1922), por haber sido el pionero del movimiento regeneracionista español, autor del Hispaniae Schola Musica Sacra (ocho volúmenes de recopilación de música española antigua), Thomae Ludovici Victoria Abulensis Opera Omnia (ocho volúmenes)y de El Organista Litúrgico Español (dos volúmenes).

Sigue una reflexión sobre el Motu Proprio. El día de Santa Cecilia de 1903, Pío X promulgó el documento Inter sollicitudines con el fin de regular la música sagrada y condensar las principales prescripciones de la Iglesia contra los abusos más comunes. El documento fomenta la utilización del canto gregoriano y de la polifonía palestriniana, y exhorta a que las nuevas composiciones destinadas al culto tengan una carácter severo y recogido.  El Tercer Congreso Nacional de Música Sagrada, celebrado en Barcelona durante los días 21 a 24 de noviembre de 1912, quiso llevar a la práctica las disposiciones papales. El libro da un pormenorizado detalle de los participantes, el curso de las jornadas y las conclusiones, así como las actividades de La Asociación Ceciliana Española.

En el capítulo Teóricos de principio del siglo XX destaca el catalán Higini Anglès (1888-1969), director del Instituto Español de Musicología del CSIC y del Instituto Pontificio de Música Sacra en Roma, y autor de la colección Monumentos de la Música Española. Domènec González cita sus investigaciones, entre las que destacan El Còdex musical de las Huelgas, La música de las Cántigas de Santa María del Rei Alfons el Savi, Opera Omnia de Joan Baptista Cabanilles, La música en la Corte de Carlos V, La música en la Corte de los Reyes Católicos, Opera Omnia de Cristóbal de Morales, Els Madrigals i la Missa de Difunts d´en Brudieu.

El libro aborda el entramado Arte, moral y religión como un método de acercamiento y comprensión de las relaciones  entre música religiosa y moral desde el siglo XVIII, en aras de una mayor capacidad de contextualización de cada época.

Tal como documenta Domènec González, la edición de la Música Religiosa en Barcelona, durante la primera mitad del siglo XX, sorprende por abundante: Vidal, Llimona i Boceta; Editorial Dotesio, más tarde Unión Musical Española; Musical Emporium; Editorial Ibérica; Editorial Boileau...

Otro capítulo  trata de la música de las misiones en sus dos vertientes: las composiciones de carácter patriótico y las de piedad. Sobresale entre estos el claretiano Tomàs Luis Pujadas, entusiasta escritor y prolífico compositor, quien desplegó su actividad en la Guinea Española y en América Central.

No fue el Concilio Vaticano II el causantede la debacle subsiguiente, sino la desacralización posterior. Aquella música postromántica, sentimental, en parte utilitaria, relacionada a veces con el nacionalcatolicismo, no interesó a la mayor parte de compositores, más preocupados por otros géneros y nuevos lenguajes, momento en que se coló en muchas iglesias una música trivial, sin ningún valor artístico. Voces autorizadas, como la de Valentí Miserach, director del Instituto de Música Sacra en Roma, abogan por un nuevo documento regularizador. Por tanto, el panorama actual es poco alentador y la productividad escasa.

En las 70 últimas páginas consta una útil relación sobre la vida y las obras de los compositores catalanes de música religiosa del siglo XX: Miquel Altisent, Candid Candi, Pau Casals, Josep Cumellas Ribó, Robert Goberna, Joaquim Homs, Joan Baptista Lambert, Joan Lamote de Grignon, Domènec Mas i Serracant, Jaume-Manel Mola, Federic Muset, Josep Maria Padro, Tomás Luis Pujadas, Angel Rodamilans, Josep Rodoreda, Lluis Romeu, Josep Sancho Marraco, etc.

Domènec González de la Rubia, autor de este libro, es compositor, director de orquesta, pedagogo y musicólogo. Ha sido profesor de armonía del Conservatorio del Liceo y director de la Escuela Municipal de Música de Torroella de Montgrí. En el 2004 fue elegido presidente de la Associació Catalana de Compositors, cargo que sigue ejerciendo. Como ya hemos dicho, este libro colma con creces una necesidad inaplazable, por lo que desde aquí le felicito por tan oportuna iniciativa.

Escribir a Joaquim Zueras Navarro