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Temporada OSV

Catalanes y postrománticos

Albert Ferrer i Flamarich

Temporada OSV. Palau de la música catalana de Barcelona, 27-3-2010. Obras de Vilamanyà, Grieg, Garreta y Lamote de Grignon. Vestard Shimkus, piano. OSVallès. Director, Salvador Brotons. Aforo: 1800. Asistencia: 60 %.

Salvador Brotons

Salvador Brotons, abanderado de la música catalana como compositor y director, dirigió la Sinfónica del Vallés en un programa de autores catalanes postrománticos. El gesto claro, amplio, efusivo y su exigencia a caballo de lo efectista y lo emotivo volvieron a granjearle aceptables resultados. Así sirvió la Fantasía sobre temas de Serrano de Lamote de Grignon, cuya maestría radica en la excelencia de la orquestación puesto que como composición no tiene la entidad ni la evolución de un discurso autónomo.

Lo más significativo fue el poema sinfónico Les Illes Medes de Garreta. Música imbuida de la estética del Noucentisme catalán, combina la armonía tradicional con el cromatismo y un refinado sentido del color muy francés. Más evocativa que programática, junto a Wagner y Strauss las esencias son las tan imprecisas como poco musicales mediterraneidad y catalanidad. Aspectos asimilables a las estampas de Els gnoms de Maladeta de Honorat Maladeta en su herencia de Samper, Serra y Zamacois. Por cierto, esta obra no se interpretaba desde 1956.

Vestard Shimkus

En medio, el Concierto para piano de Grieg fue un reclamo populista que corroboró la predilección por los grandes territorios románticos del director y del público. Dio fe de ello, la ovación tras la coda y el acento en los sforzandi a modo de canto epigonal algo inflamado. El premio Maria Canals 2009, Vestard Shimkus, fue convencional, con discutibles fluctuaciones de tempo en una digitación -a veces- apresurada y una estilización alla Rachmaninov. Tuvo en el Adagio el movimiento más axiomático por lo templado y sostenuto de su carácter, que permitió entrever al pianista sofisticado que apareció en el segundo bis con Scriabin.

Por otro lado, las oportunas explicaciones de Brotons –micrófono en mano- generaron empatía pero evidenciaron la esterilidad de unos programas de mano centrados en informaciones secundarias. Suplir las notas de especialistas por archivos pedagógicos publicados en la web de la orquesta no es lo idóneo.

Fotografías cortesía de de la OSVallès

Escribir a Albert Ferrer Flamarich