Discos y libros
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- Música de órgano en Cataluña, S. XVIII-XIX.
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- Antología operística catalana
- Sinfonías de Beethoven por Herreweghe
- Zoco mahleriano V
- Tres ediciones a descubrir: Ribera, Sacristán y Salvador
- Jean Jacques Rousseau vuelve para quedarse
- Blasco 2: La venganza de Blasco
- Brilliant a todo pasto
- María Lejárraga, escritora en la sombra
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- La música en la Edad de Plata
- Mozart en Viena
- Bach: Misa en Si menor
- La música barroca. Música en Europa occidental, 1580-1750
Índices
Crítica de discos
Sinfonías de Beethoven por Herreweghe
Albert Ferrer Flamarich
Beethoven: Sinfonías nº 2 y nº 6. Royal Flemisch Philharmonic. Philippe Herreweghe, director. Sello: Pentatone, ref.: PTC 5186314. Super Audio CD. Duración: 72:56.
Tras grabar Novena y Missa solemnis de Beethoven para Harmonía Mundi, en 2006 Philippe Herreweghe emprendió una integral sinfónica de Beethoven con la Royal Flemsih Philharmonic bajo algunos criterios historicistas, como el añadido de trompetas y timbales de época. Esta integral apareció en el sello Talent (Cuarta y Séptima) pero Pentatone comercializó Quinta y Octava, y ahora Segunda y Sexta. La Primera y Tercera están anunciadas para abril de 2010.
Herreweghe, moderno kapellmeister, no ha variado sus preceptos como hizo Haitink cuando afrontó en su ciclo con la London Symphony entre 2005 y 2006. Los tempi son rápidos pero nunca urgentes, logrando un equilibrio entre fluidez y levedad con enorme transparencia de texturas y claridad de articulación. Además, rompe la homogeneidad discursiva de la tradición romántica y la uniformidad sonora, especialmente en los tutti. El vibrato es depuradísimo en las cuerdas, lo que beneficia la pulcritud de la afinación y los armónicos (violines primeros de 6’39 a 6’44 en Allegro inicial de la Pastoral). La construcción parte del conjunto pero deja que los detalles cobren presencia, especialmente las naturläute. Se trata de una lectura que logra, como pocas en toda la discografía, una sensación atemporal y apacible que inducirá a unos a hablar de naturalismo y elegancia, mientras que otros la tildarán de camerística. Esta Sexta merece oírse.
Escribir a Albert Ferrer Flamarich