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Entrevista con la soprano suiza Emilie Pictet

“Trabajar con Calixto Bieto es un reto porque para él nada es suficiente”

Ramón Jacques

Talento y simpatía caracterizan a la prometedora soprano suiza Emilie Pictet, quien debutó en la versión del año pasado del Festival de San Lorenzo del Escorial, España, en el papel de Micaela de Carmen de Bizet, en la controvertida producción escénica del director de escena Calixto Bieito. En su carrera, que apenas se inicia, ha interpretado ya papeles en operas de Mozart como Cosí Fan Tutte (Fiordiligi y Despina), La Flauta Mágica (Pamina), y Don Giovanni (Zerlina), además de Musetta en La Bohème de Puccini, en obras de Handel, Purcell y Monteverdi, y presentaciones en zarzuela en Suiza, Italia, Alemania y España. Además ha mostrado un particular interés por los recitales con piano y los conciertos, presentándose en salas como Wigmore Hall de Londres, el Megaron de Atenas, Vienna Mozartsaal en Viena, y en teatros de Ginebra, Lausanne Suiza, y Alemania. Emilie concedió esta entrevista a OpusMúsica en la que nos habla sobre su carrera y sus proyectos futuros.

Emilie Pictet

Opus Música- ¿Cómo decidió hacer del canto una carrera?

Emilie Pictet- Comencé a muy temprana edad como bailarina, después hice teatro en la escuela y formé parte de un coro, hasta que el director me dijo que mi voz era demasiado especial como para desperdiciarla cantando solo en coros. Comencé tomando lecciones privadas de canto en Ginebra, y mas tarde fui admitida al conservatorio Félix Mendelssohn Bartholdy Hochschule für Musik und Theater en Leipzig, Alemania donde me gradué en canto y en teatro.

OM- ¿Como describiría las cualidades de su voz?

EP- Tengo una voz de soprano lírica, muy apropiada para cantar obras de compositores como Handel, Monteverdi, Gluck, Mozart y Haydn. También puedo cantar algunos papeles románticos. Por ejemplo, recientemente canté el papel de Micaela en Carmen, y también el de Blanche en Dialogues des Carmélites de Poulenc, que a día de hoy se ha convertido en mi papel favorito. Esto sucedió en la opera de Basilea en Suiza.

OM- Para alguien que nunca la ha escuchado cantar ¿Que sería lo primero que le cantaría para que pudiera conocer y apreciar mejor su voz?

EP- A esa persona, le cantaría “Chanson Triste” de Henri Duparc y el aria de Fiordiligi “Come Scoglio” de la opera Cosí Fan Tutte.

OM- En los inicios de su carrera participó en varios concursos de canto; hoy que ya se desempeña como profesional, ¿qué opinión le merecen?

EP- Diría que personalmente nunca me han gustado los concursos de canto. Sin embargo sí creo que al momento de hacer una audición para obtener un papel, además de ser uno mismo, uno debe pensar y actuar como si aquello fuera una competición.

OM- ¿Existe algún cantante del pasado o del presente que admire?

EP- Sí, del pasado me gustan mucho Régine Crespin y Renata Tebaldi, y del presente Véronique Gens porque creo que el sonido de su voz tiene un sonido parecido o similar al mío y así puedo aprender de ella.

OM- En la preparación y en la interpretación de un papel, ¿qué parte tan importante considera que es la parte actoral?

EP- Yo diría que es el 50% de un personaje. Personalmente no me gusta escuchar voces perfectas en la técnica. Más bien, me gusta ver en escena un personaje y no sólo escuchar la voz, porque no me gusta la rectitud, lo anónimo o lo políticamente correcto. Quizás esa es una de las razones por las que me ha gustado tanto trabajar con Calixto Bieito.

Pasión (antología de zarzuela española) de Calixto Bieito. Opera de Basilea, Suiza.

OM- Calixto Bieito esta considerado un director de escena polémico. ¿Qué podría contarnos acerca de sus experiencias trabajando a su lado?

EP- Trabajar con Calixto Bieto es un reto porque para él nada es suficiente. Es como un vampiro que quiere más y más. He trabajado con él en varias ocasiones: en una Zarzuela, en la ópera Lulu en Suiza y como Micaela en Carmen en el Festival de Verano de El Escorial en España. Bieto traslada a los cantantes a un mundo que ni ellos mismos sabían que existía y les hace descubrir cosas de ellos mismos; quiere que los cantantes exploren su propio mundo y no que lo controlen. Algo que destacó de Bieito es que poco le importa si deja una mala impresión en la gente, porque su idea no es la dar placer a una audiencia. En otras palabras su idea no es “decorar” la vida de la gente con su trabajo, de la forma que una pintura o la música lo haría; no cree en embellecer la vida, y su objetivo es buscar hacer que la gente despierte y reaccione por medio de imágenes de contenido fuerte.

OM- ¿Cómo compararía entonces las ideas de Calixto Bieito con las del Regietheater, la forma tan popular de hacer opera en los teatros de Alemania?

EP- A pesar de todo creo que es importante conservar el sueño que forma parte del teatro y de la ópera y debe siempre existir un balance. En ese caso la posición de Bieito es muy clara, si bien es cierto que él no busca o no quiere dar placer a la audiencia, tampoco significa que quiera matar o destruir el espectáculo, de la manera que muchos directores de escena –que insisto, no son tan brillantes como Bieito- lo hacen en Alemania. Con Calixto siempre existe una magia que es fácil destruir pero muy difícil de crear.

OM- Volviendo al tema musical ¿Por qué dedica tanto de su tiempo a dar recitales?

EP- Me gustan mucho los recitales y hago muchos de ellos porque siento que puedo crear una atmosfera muy íntima con el público, y sola al lado de un piano, no sólo puedo cantar sino que además puedo influenciar fácilmente esa atmósfera. En concierto y con una orquesta eso no se puede hacer. Me agrada cantar la música de compositores como Schubert, Schumann y de compositores franceses como Fauré, Duparc, Poulenc y Debussy.

OM- Finalmente, ¿qué compromisos tiene próximamente y qué papeles le gustaría cantar en el futuro?

EP- Recientemente terminé de cantar papeles en Lulu de Alban Berg y Parsifal de Wagner en el Grand Théâtre de Genève en Suiza, y para el resto del 2010 tengo La Resurrezione de Handel en Lausanne con Gabriel Garrido, así como el Requiem de Brahms, y mi debut en el Festival de Salzburgo en Lulu. Haré una gira de recitales con canciones de Schumann y Debussy por Francia, así como el personaje masculino de Oreste en La belle Hélène de Offenbach en Ginebra. En el 2011 cantaré Zerlina en Don Giovanni en la ópera de Marsella, y Métella en La Vie Parisienne en Nantes, Francia. Mas adelante quisiera cantar papeles como Mimi en La Bohème, Poppea en L’Incoronazione di Poppea de Monteverdi y nuevamente el de Blanche en Dialogues des Carmélites.

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Fotografías cortesia Emilie Pictet