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Entrevista a Sol Gabetta

“La música de cámara es algo mágico”

Ramón Jacques

Sol Gabetta

Originaria de Córdoba, Argentina, la chelista Sol Gabetta se ha convertido en una de las artistas más atractivas y fascinantes que han surgido en la escena musical internacional de la actualidad. Estudió cello, piano y canto en su natal Córdoba, y se perfeccionó como cellista en Buenos Aires, en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid, en la Academia Musical de Basilea en Suiza, y en la Academia Eisler de Berlín. Ha ganado diversos concursos para su instrumento como el Concurso Tchaikovsky de Moscú, Concurso ARD de Múnich, el Premio Natalia Gutman, y el concurso Mstislav Rostropovich. Su debut profesional tuvo lugar en el Festival de Lucerna como solista de la Orquesta Filarmónica de Viena, bajo la conducción de Valery Gergiev. Desde entonces ha actuado en Estados Unidos, Inglaterra, Austria, Alemania, Italia, Suiza, Argentina y otros países, con orquestas como la Orquesta de Cámara de Basilea, la Orquesta Nacional de Francia, la Orquesta de Cámara de Stuttgart, la Orquesta de la Radio de Baviera, la Orquesta de Birmingham, la Orquesta de Detroit, la Filarmónica de San Petersburgo, la Camerata Báltica, Orquesta Sinfónica Giuseppe Verdi de Milán y la Orquesta Nacional de España. Ha recibido diversos premios, como el Premio Carlos Gardel, dos veces el Premio Echo Klassik alemán y el Diapason d'Or francés por algunas de sus grabaciones realizadas para el sello discográfico RCA (Sony Music). Desde el 2005 enseña en la Academia de Música de Basilea Suiza, y cerca de ese lugar fundó su propio festival de música de cámara llamado “Solsberg” (que nace de la combinación entre Sol y Olsberg, el lugar donde se lleva a cabo). A pesar de su ajustada agenda de trabajo, Sol Gabetta amablemente nos concedió parte de su tiempo la realización de esta interesante entrevista.

OpusMusica- ¿Qué es el violonchelo para Sol Gabetta?

Sol Gabetta- Es mi segundo perfil, y es una prolongación de mi cuerpo y de mi alma.

OM- ¿Cuál es ese instrumento que la acompaña en todas sus presentaciones?

SG- Es un instrumento antiguo de 1700, un cello de 1759 Giovanni Battista Guadagnini, con el cual ambos estamos haciendo un hermoso camino juntos desde ya hace unos ocho años.

OM- ¿Podría hablarnos un poco sobre su preparación musical y sobre su debut profesional?

SG- Mis estudios comenzaron en la Argentina, primero con el método Suzuki a los dos años y medio de edad con el violín, y a los cuatro y medio con el chelo. Estudié en la Argentina, en Córdoba y en Buenos Aires, y cuando cumplí diez años me mudé a España donde ingresé a la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid donde estudié durante 10 años con Iván Monighetti, un profesor ruso que fue uno de los últimos alumnos que tuvo Rostropovitch en Moscú. Mi debut profesional ocurrió aproximadamente a la edad de nueve años, pero la carrera internacional a los catorce gracias a que gané premios en diversos concursos internacionales y pude hacer conciertos de gran importancia.

OM- Para alguien que nunca ha tenido la fortuna de escucharla tocar su instrumento ¿Qué sería lo primero que le recomendaría, o que le gustaría que la escuchara tocar?

SG- Sería algo espiritual o algo que alcance a una persona que pueda tener poco contacto con la música clásica. Es importante que la música llegue al corazón de las personas, porque si esto se logra cualquier tipo de música es comprensible.

OM- ¿Existen algunas obras y autores de su actual repertorio que sienta que tienen más afinidad a su propio temperamento?

SG- El temperamento de una persona cambia con la edad y eso es algo bueno ya que los puntos de interés cambian también. Desde hace mucho tiempo e incluso hoy tengo una gran afinidad con la música rusa: su temperamento, historia, política y su gran profundidad emocional. Siempre me sorprende y ejerce en mí una búsqueda continua para descubrir algo mas allá de lo que ya he descubierto hasta el día de hoy. Es decir, seguir investigando para descubrir más horizontes. El periodo romántico me atrae porque me deja soñar y escaparme a un jardín secreto con tanta magia y sentimiento. Pero el periodo barroco es algo apasionante por su gran variedad, ya que cada siglo tiene dentro de sí tantos periodos de evolución y búsqueda musical, así como un desarrollo, revolución, contrastes de colores, y una clara estructura que se combina con una total libertad de interpretación, de creación e imaginación. Es sorprendente el desarrollo cultural que existió entre 1600 y 1800.

OM- Entonces ¿Le interesa la interpretación de obras del género antiguo o barroco para su instrumento?

SG- ¡Mucho!, y en eso estoy siempre, ya que me interesa ver el principio de la historia de la música, del folclore musical, y del violonchelo y todas sus variaciones instrumentales, como son la viola da gamba, la gambetta, el violoncello piccolo, el Arpeggione etc. Es un poco como la evolución del ser humano proviniendo de un animal como el mono, y es muy interesante observar a estos animales ya que de alguna manera nos vemos reflejados en nuestros principios arcaicos.

OM- Existen compositores iberoamericanos como los argentinos Piazzola, Ginastera o el mexicano Julián Castillo quienes compusieron música para violonchelo. Debido a su origen argentino ¿Le estimula o le interesa la música de estos compositores?

GB- Por supuesto que sí y la toco mucho en Europa y en Estados Unidos. Es importante como representante de mi país, interesarme por lo mío y representarlo tanto en el exterior como en el interior del país. Todos ellos fueron grandes compositores y se merecen un gran lugar en la historia de la música, pero además de los 3 nombrados aquí, tenemos muchos otros no tan conocidos como Carlos López Buchardo, Julián Aguirre, Juan José Castro, Luis Gianneo, Alberto Williams Gustavino.

La chelista Sol Gabetta

OM- ¿Qué sentimiento le genera el haber sido invitada a presentarse al lado de la Filarmónica de Buenos Aires en el legendario Teatro Colón de Buenos Aires, el recinto musical mas importantes de su país, en la temporada de su reapertura?

SG- ¡Una gran emoción! Mi primera y última presentación en el Teatro Colón fue a los doce años de edad con un hermoso proyecto que se llamó los Genios del Siglo 20, con chicos que vinieron de todo el mundo, uno tan talentoso como el otro. Desde ese día no estuve mas presente en mi país, por lo cual son ya demasiados años sin presentarme en el Colón. Por esa razón, me da aún más alegría poder presentarme ahí en el año de su reapertura, ya que es uno de los teatros mas hermosos del mundo.

OM- Por cierto ¿Cómo surgió la idea de crear “Solsberg”, su propio festival de música de cámara?

SG- La música de cámara es algo mágico y es una comunicación íntima, sensible, cercana y apasionante. El repertorio es enorme y tengo un grupo de excelentes músicos que he ido conociendo durante los años de viajar por el mundo, y a los cuales quiero poder invitar a este festival para presentárselos a la gente en un círculo mas privado de amantes de la música. Esto significa poder vivir y ser parte de esa magia tridimensional, ya que prácticamente el público en Solsberg se siente parte de los conciertos, de los ensayos y de la atrayente vida musical que ofrece pasar unos días de relax musical, rodeado de una maravillosa naturaleza en Olsberg, Suiza. Combinándolo con la magia de la música en su puro corazón, en su centro más profundo, y con un nivel muy alto de músicos internacionales de nuestros días.

OM- ¿Qué importancia le da a las grabaciones discográficas?

SG- En este momento de mi vida casi me divierten, y son un desafío, porque por medio del CD, que un medio electrónico, puedo darle a la gente una parte de mi espíritu. No es una cosa simple, ya que las grabaciones pueden ser muy agotadoras y a veces frustrantes, pero dan una gran alegría cuando están terminadas y con buen resultado. Además, nos ayudan a tener presencia en todo el mundo en el momento en el que nuestro cuerpo no podría estar dando conciertos, y es una excelente manera de reproducción de la música. Pero no remplaza ni remplazará jamás al momento único y mágico que un concierto en vivo y en directo puede ofrecer.

OM- Finalmente, y dejando a un lado la música ¿Cuál sería un sueño que tenga pendiente por cumplir?

SB- Mi sueño es tener un perro que me acompañe por todos lados y en todos mis conciertos, ya que me encantan los animales, y si pudiera, viajaría siempre con mi propio zoológico (risas). También vivir algún día cerca del mar y el agua, sobre todo porque me calma el espíritu y me deja pensar en algo más de lo que el ritmo de mi vida actual me permite.

Más información

La reapertura del Teatro Colón de Buenos Aires ocurrió el 24 de mayo del 2010. Sol Gabetta interpretará el Concierto para violonchelo y orquesta en Mi menor, Op. 85 de Elgar el 4 de noviembre de este año como solista invitada de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, que será dirigida por su director titular, el maestro mexicano Enrique Arturo Diemecke.

Fotografías ©Marco Borggreve