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Ópera en Buenos Aires

Buenos Ayres Lírica

Ramón Jacques

Madama Butterfly

Madama Butterfly, tragedia japonesa en dos actos de Giacomo Puccini. Función de Buenos Aires Lírica del 28 de mayo del 2010. Teatro Avenida, Buenos Aires, Argentina. Elenco: Florencia Fabris (Cio- Cio-San), Vanesa Mautner (Suzuki), María Belén Rivarola (Kate Pinkerton), Enrique Folger (B.F. Pinkerton), Ernesto Bauer (Sharpless), Santiago Burgi (Goro), Mariano Fernández Bustinza (Yamadori), Walter Schwarz (Bonzo), Lucas Somoza (Yacuside) y otros. Dirección escénica: Crystal Manich. Escenografía: Nicolás Boni. Vestuarios: Lucia Marmorek. Iluminación: Gabriel Lorenti. Director del coro: Juan Casasbellas. Orquesta y coro de BA Lírica. Director Musical: Carlos Vieu.

La gran devoción y el entusiasmo que siempre ha existido por la opera en Buenos Aires fue uno de los motivos que impulsaron en el 2003 a la creación de la Asociación Buenos Aires Lírica, que desde entonces se ha ganado un espacio y un prestigio dentro de la oferta musical de esta ciudad. Adoptando como hogar el Teatro Avenida (centenario edificio y tradicional sede de agrupaciones españolas de zarzuela, teatro y ópera) esta compañía ha conformado sus temporadas con óperas de diversos repertorios, poco representadas y en ocasiones con puestas escénicas modernas e innovadoras.

En esta ocasión, se optó por presentar la popular ópera Madama Buttefly de Puccini con una propuesta escénica tradicional proveniente del Teatro el Círculo de la ciudad de Rosario, cuyo diseño se realizó con apego a la historia y a su carácter oriental. Tanto los vestuarios como el brillante juego de iluminación de resplandecientes y abigarrados colores (blanco, rojo etc.) ayudaron a crear un ambiente visualmente atractivo. La dirección escénica fue encargada a la regista estadounidense Crystal Manich, quien resaltó con eficacia la tensión y el dramatismo de los personajes, de manera natural y sin sobrecargados movimientos, sobretodo en la escena final de muerte.

El riguroso papel de Cio Cio San fue interpretado por la soprano Florencia Fabris, quien convenció por prestación teatral y agradó por sus medios vocales, entre los que se podría destacar su amplitud, su color y su uniformidad. El tenor Enrique Folger dio vida a un enérgico y brioso Pinkerton, personaje que cantó con calidez y fácil tonalidad en su timbre. Vanesa Mautner realizó una encomiable labor personificando el papel de Suzuki, y el barítono Ernesto Bauer fue un seguro Sharpless de indiscutible calidad vocal. El resto del elenco y el coro se desempeñaron correctamente en cada una de sus participaciones. En el foso, el director Carlos Vieu concertó con carácter y energía extrayendo de la orquesta momentos de profusa musicalidad.

En el título: Buenos Ayres es la manera original como se escribió el nombre de la ciudad en su fundación.

Fotografía gentileza Buenos Aires Lírica ©Liliana Morsia