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Disco del mes

Canciones de Toldrá

José Prieto Marugán

Eduardo Toldrá: Integral de la obra para canto y piano. Intérpretes: Assumpta Mateu (soprano), Lluís Vilamajó (tenor), Francisco Poyato (piano). Sello: Columna Música, 2 CD's. Duración total: 148’45”.

Eduardo Toldrá: Integral de la obra para canto y piano

La de Toldrá es una de las más grandes figuras de la composición española del pasado siglo, amén de un gran director de orquesta. Nacido en Villanueva y Geltrú en 1895, y fallecido en Barcelona en 1962, se formó en la capital catalana en el Conservatorio del Liceo y en la Escuela Municipal de Música, actuando como violinista en distintas orquestas. Creó el Cuarteto Renacimiento, fue profesor de la Escuela Municipal de Música-Conservatorio Superior de Barcelona desde 1923 y director de varias orquestas, entre ellas la Nacional de España, la Municipal de Barcelona y otras. Como compositor dejó escrita la ópera cómica El giravolt de maig, el cuarteto de cuerda Vistas al mar, obras para violín y piano, obras para orquesta, y canciones.

Son precisamente las canciones las protagonistas de estos dos CD's interpretadas por Assumpta Mateu, soprano y Lluís Vilamajó, tenor, acompañados al piano por Francisco Poyato. Setenta y una pequeñas obras constituyen esta integral, cuarenta y tres con texto en catalán, veintisiete en castellano y una en gallego (dedicada a Antonio Fernández-Cid). Muchas son ejemplos aislados y otras se agrupan en ciclos:  L’ombra del lledoner (cinco números, con texto de T. Garcés), Garba (nueve, de varios autores), La rosa als llavis (seis, de J. Salvat-Papasseit), y tres ciclos de arreglos y armonizaciones de canciones populares: Nou cançons populars catalanes, Seis canciones (autores clásicos castellanos) y Doce canciones populares españolas. Desde otro punto de vista, son 32 las interpretadas por la soprano, 34 por el tenor y 5 dúos (pertenecientes a las canciones españolas). Un detalle curioso es que las canciones para el tenor resultan, en general, mas potentes y enérgicas, de dinámica más exigente, que las interpretadas por la soprano.

En general, la interpretación es elogiable. La soprano Asumpta Mateu, de voz lírica y cálida, juega con los volúmenes sonoros con expresividad y elegancia. Dispone de potencia en el agudo y ofrece una dicción excelente. Lluis Vilamayó es un tenor cuyo timbre nos recuerda, en algunos momentos, a voces famosas ya desaparecidas. Brillo y metal son características de su timbre; seguridad y delicadeza de estilo, cualidades que emplea con eficacia. Como a su compañera, se le entiende con claridad. Por último, el pianista Francisco Poyato acompaña correctamente unas páginas que en su parte no tienen demasiadas dificultades técnicas. Es evidente que Toldrá deseaba que la voz estuviese siempre en primer plano.

Manuel Capdevila i Font, autor de las notas que acompañan al disco, equipara las canciones de Toldrá a las de Schubert o Schumann, No le falta razón, quizá no tanto por la “forma”, cuanto por el contenido, por la expresividad, por la sencillez de la exposición y por la intimidad del discurso musical.

Escribir a José Prieto Marugán