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Ópera en México

La Cenicienta en México

Ramón Jacques

La Cenicienta

La Cenerentola, drama jocoso en dos actos de Gioacchino Rossini. Temporada 2010 de la Ópera de Bellas Artes. Función del día 20 de junio del 2010 en el Teatro de las Artes, Cenart de México D.F. Elenco: Guadalupe Paz (Angelina), Hans Ever Mogollón (Don Ramiro), Josué Cerón (Dandini), Noé Colín (Don Magnifico), Luis Rodarte (Alidoro), Zaira Soria (Clorinda), Gabriel Thierry (Tisbe). Dirección de escena: Juliana Faesler. Diseño de escenografía, iluminación y vestuario: Juliana Faesler y Moza Sancho. Director del coro: Maurizio Baldin. Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes. Director concertador: Sébastian  Rouland.

Las óperas de Rossini han sido relegadas y hasta olvidadas por la Ópera de Bellas Artes,  por tal motivo, La Cenerentola fue vista por última vez aquí hace mas de diez años, y durante el mismo periodo, El Barbero de Sevilla, una de las óperas más conocidas del repertorio operístico, fue escenificada en una sola ocasión.

Los aspectos artísticos-escénicos de esta función: escenografías, iluminación y dirección escénica fueron creados por Juliana Faesler, recordada por su notable montaje de Jenůfa de Janáček hace un par de años en el teatro de Bellas Artes, y que en esta ocasión optó por contar la historia como un colorido cuento animado con el que intentó resaltar el colorido y la diversión de la historia, en un austero salón, en un jardín repleto de animales y en un barco en alta mar. Como sucede frecuentemente con este tipo de óperas, se exageró la comicidad, algo innecesario si se considera que la trama y la música ya contienen su gracia propia. La escena cargada de tantos elementos y artistas en escena  causaba por momentos fastidiosas distracciones y desconcierto.

Musicalmente la velada fue satisfactoria gracias al dinamismo y  al entusiasmo que el francés Sébastian Rouland le imprimió a su lectura, logrando extraer las alegres tonalidades presentes en la música de Rossini con convicción, uniformidad y balance entre todas las fuerzas artísticas. Muy bien trabajado y homogéneo se mostró también el coro de Bellas Artes dirigido por el italiano Maurizio Baldin.

El papel de Angelina fue interpretado con poca convicción por la mezzosoprano Guadalupe Paz, quien cantó con una tonalidad oscura, muy áspera en su emisión e insuficiente agilidad vocal Por su parte, el tenor colombiano Hans Ever Mogollón, mostró solvencia interpretando al personaje de Don Ramiro, con voz clara y flexible.

Destacada fue la prestación del experimentado bajo bufo mexicano Noé Colin, quien actuó con la  justa gracia y arrogancia a Don Magnifico, plasmando en su cantó vigor, vivacidad, y una agradable línea de canto. El barítono Josué Cerón fue un simpático Dandini de segura y homogénea voz segura y homogénea. Dignas y convincentes fueron las aportaciones del resto del elenco.

Fotografía ©Fernando Cruz / INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes)