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Festival de Peralada

Don Pasquale y Tosca

Ovidi Cobacho Closa

Don Pasquale

Don Pasquale; Ópera buffa en tres actos de G. Donizetti. Carlo Colombara (Don Pasquale), Celso Albelo (Ernesto), Manel Esteve (Doctor Malatesta), Isabel Rey (Norina); Cor de Cambra del Palau de la Música Catalana y Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM). Dirección musical: Roberto Rizzi-Brignoli. Dirección escénica: Curro Carreres. Auditorio de los Jardines del Castell de Peralada, 23-VII-2010.

Tosca; Ópera en tres actos de G. Puccini. Elisabete Matos (Tosca), Aquiles Machado (Cavaradossi), Joan Pons (Scarpia); Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid. Dirección musical: Miguel Ángel Gómez Martínez. Dirección escénica: John Dew. Auditorio del Castell de Peralada, 31-VII-2010.

El tradicional y variopinto festival ampurdanés de Peralada cumplió, un año más, con su compromiso operístico inaugurando el certamen con una producción del clásico Don Pasquale donizettiano, provinente del Festival de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria “Alfredo Kraus”. La regia, firmada por Curro Carreres, más allá de situar la acción de la obra a bordo de un crucero, se mantuvo fiel a la divertida trama del libreto, haciendo uso de un mínimo y sencillo atrezzo. Entre el reparto de solistas vocales destacó el joven tenor canario Celso Albelo, un Ernesto de timbre bello y sedoso que hizo gala de un canto elegante y sumamente exquisito, heredero de la escuela krausiana. El esperado debut de Carlo Colombora en el rol bufo de Don Pasquale puso de relieve que al bajo italiano le falta madera cómica para este tipo de papeles; aunque sobrado de voz para la partitura donizettiana, su esforzada interpretación estuvo siempre faltada de vis cómica y naturalidad escénica. Mucho más desenvuelto estuvo el notable Malatesta de Manel Esteve, un papel que le viene como anillo al dedo al joven barítono catalán. Completó el cuarteto protagonista la veterana Isabel Rey en el papel de Norina/Sofronia, un rol que la soprano valenciana ha paseado ya por los principales escenarios internacionales y que, a pesar de alguna tirantez en el registro agudo, supo resolver con eficacia técnica y unas envidiables tablas escénicas. Correcto el episódico papel de Notario de Emiliano Avilés, así como el divertido mayordomo mudo de Julio Navarro. La JORCAM hizo una esforzada lectura de la partitura del compositor de Bérgamo bajo la batuta del maestro Rizzi-Brignoli, cubriendo algunas veces las voces y acusando algún que otro desajuste; todo ello debido en buena medida a la falta de ensayos y de hábitos de trabajo en el foso. El Cor de Cambra del Palau de la Música Catalana resolvió con corrección los dos anecdóticos números para coro de la partitura.

El último fin de semana de julio, el Festival de Peralada repuso la producción de Tosca provinente del Badisches Staatstheater Karlsruhe. John Dew, responsable de su puesta en escena, se sirve de la historia del drama para denunciar el papel tiránico y represivo ejercido por el estamento eclesiástico durante siglos en el seno de la capital italiana. De este modo, el comisario Scarpia deviene aquí un todopoderoso cardenal encargado de perseguir y enjuiciar a todos aquellos que desafiaran, o simplemente cuestionaran, su autoridad. Para ello, Dew no pudo encontrar mejor aliado que el veterano barítono Joan Pons, quien bordó, con arrolladora presencia escénica y un canto sin fisuras, exquisitamente matizado, el papel de cardenal/comisario romano. La protagonista de la obra encontró también una sólida intérprete en la voz de Elisabete Matos. La soprano portuguesa, aunque un tanto convencional como actriz, lució una voz vigorosa, hermosa y bien modulada, atenta siempre a los matices e inflexiones dramáticas del personaje. A su lado, brilló también el tenor venezolano Aquiles Machado, quien, aparte de lucir un look más estilizado, demostró estar en un excelente momento vocal que hizo justicia al pintor Cavaradossi. Entre el conjunto de comprimarios, cabe destacar la excelente labor del sacristán de Valeriano Lanchas y el Sciarrone de Fernando Latorre, así como también el muy notable Spoletta de Eduardo Santamaría. La Orquesta y el Coro de Comunidad de Madrid, aunque sin excelencias, cumplieron con eficacia y buen oficio su cometido bajo la atenta y precisa batuta de Miguel Ángel Gómez Martínez.

Fotografía ©MiquelGonzalez