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Índices
Festival de Peralada
Música de cámara y sinfónica
Albert Ferrer i Flamarich
XXIV Festival Castell de Peralada, Auditori dels jardins del Castell de Peralada. Del 23-VII-2010 al 1-VIII-2010.
La programación de Peralada en su XXIV edición pareció recuperar el estándar del que fue uno de los festivales de verano pioneros en el sector con una amplia y lujosa apuesta. En el apartado sinfónico se programó la OBC junto a su nuevo titular, Pablo González, en el Réquiemde Verdi. Expresivamente concentrada, aunque sin la aplastante tensión interna habitual en González, la interpretación convenció holgadamente por la cohesión y la fluidez del discurso. Con un discreto Antonio Gandía y un Stefano Palatchi migrado vocalmente (vibrato tambaleante, proyección engolada y timbre que ha perdido amplitud), la mezzosoprano Rossana Rinaldi y la soprano Daria Masiero sobresalieron por la calidad y la naturalidad de su fraseo. Merecen destacarse el Liberame y todo el Dies Irae donde el coro (Orfeó Catalá y Coro de Cambra del Palau) satisfizo aunque la sección femenina (especialmente las sopranos) acusaran falta de corporeidad.
Por otro lado, una reforzadísima Orquesta del Palau de les Arts de Valencia y Zubin Mehta (1 de agosto) ofrecieron un monográfico Strauss (¿porqué no se dedicó a Schumann?) en el que la complejidad de texturas y el contraste de lo camerístico y lo orquestal estuvieron bien resueltos. Mehta fue sólo un guía en un Don Quixote aburrido y discontinuo cuyo primer violonchelo, Guiorgui Anichenko, no supo dotar de suficiente relieve su partichela. EnEin Heldenleben los resultados mejoraron en la creación de ambientes y, salvo la dificultad en la construcción de los planos sonoros en la batalla, la ejecución fue más que satisfactoria. Como detalle cabe citar el solo final de violín exhalante sin preciosismos solistas.
En lo camerístico y con el apoyo de Juventudes Musicales de España se mantuvo el sugerente ciclo de piano que este año tomó eje el bicentenario del nacimiento de Chopin y Schumann. Leopoldo Erice (24 de julio), José Enrique Bagaría (31 de julio), Eleuterio Dominguez (7 de agosto) y Alexey Lebedey (14 de agosto) fueron los programados. Bagaría bordó tantos los momentos di forze como los de sutileza con una amplia capacidad de matiz. Posee una gran intuición musical y una técnica que le da enorme libertad por eso se le intuyó tan buen pianista beethoveniano y lisztiano como brahmsiano en su concepción de la Sonata num. 2 de Schumann. Cabe señalar la tensión rítmica, la fuerza de la pulsación y la sofisticación en la texturas de unas obras bien construidas en el carácter cambiante como fueron los fragmentos de Iberia de Albéniz, la Sonata núm 60 de Haydn, la Barcarolla Op. 60 de Chopin y los Preludios de Debussy.
Fotografía ©Jordi Mestre