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Índices
Concierto en Bilbao
Compositoras vascas
Gotzone Higuera Bilbao
25 de Junio 2010. Teatro Campos Elíseos de Bilbao. Obras de Emiliana de Zubeldia, Julie Adrienne Karrikaburu, Enma Chacón, Maria Luisa Ozaita, Maite Idirin, Zuriñe Fernández Guerenabarrena e Idoia Azurmendi. Cantantes: Naroa Intxausti (soprano), Maite Idirin (soprano), Marifé Nogales (mezzosoprano). Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director: Iker Sánchez.
La Diputación Foral de Vizcaya en colaboración con la Orquesta Sinfónica de Bilbao nos ofreció el 25 de Junio un concierto en el recientemente restaurado Teatro Campos Elíseos de Bilbao con obras de compositoras vascas.
En la primera parte pudimos escuchar la obra orquestal estrenada en 1996, “Itxidiki”, de la compositora vitoriana Zuriñe Fernández Guerenabarrena. Alumna de Carmelo Bernaola, formada en los Conservatorios de Vitoria, Bilbao y Milán, nos introdujo mediante un potente agitato de la cuerda en un tutti orquestal trasportándonos a diferentes temas y texturas con fuertes contrastes orquestales.
Modificando el orden del programa se interpretaron seguidamente las canciones de Julie Adrienne Karrikaburu Roger (1827-1898), compositora nacida en el seno de una familia de la alta burguesía zuberotarra en el País vasco-francés. Desde niña recibió lecciones de música y piano y frecuentó los salones de la baronesa d´Artigau, dando recitales de piano y cámara. Su interés por las melodías populares le llevó a hacer una recopilación de las mismas transcribiendo las canciones que la gente del pueblo transmitía vía oral. En 1969 publicó en Baiona un zortziko, dos piezas instrumentales, una marcha de las mascaradas suletinas y diez canciones. En este concierto escuchamos parte de este trabajo.
Las diez canciones recopiladas y armonizadas por Karrikaburu fueron la segunda de las obras incluidas en este concierto. Han sido orquestadas por la guipuzcoana Idoia Azurmendi que ha introducido unos interludios con elementos armónicos e instrumentales más contemporáneos sin obviar el carácter popular de los temas. Estas canciones fueron interpretadas por las sopranos Maite Idirin, Naroa Intxausti y la mezzosoprano Marife Nogales. Azurmendi destaca el carácter independiente de las piezas modificando tanto el color como la densidad en las mismas, creando un ambiente pastoril, una melancolía evocada por los fagotes o el aire jocoso y festivo de las piezas más rítmicas. Seguidamente escuchamos las dos últimas obras de esta compositora con “Zortziko para orquesta”, el más popular de los ritmos euskaldunes, que nos acercó a una obra rebosante de ritmo y una orquestación brillante acorde con el sentimiento festivo de la danza. Cerrando la obra de Karrikaburu escuchamos la “Marcha para la mascarada zuberotarra para orquesta” (la mascarada es una fiesta de carnaval de la provincia de Zuberoa en la que se asocian la danza y las oraciones teatralizadas).
Como brillante colofón de esta primera parte pudimos escuchar el estreno de “Idilio para mezzosoprano y orquesta” de la compositora vizcaína María Luisa Ozaita, clavecinista, pedagoga, compositora y permanentemente comprometida en rescatar a las mujeres del ostracismo al que se les ha sometido en el campo de la creación musical. Una introducción instrumental insinuante y misteriosa nos introduce con un rítmico corte orquestal en un tema que se desarrollará a lo largo de la obra a modo de interludio con una orquestación cuidada, que ayudó al lucimiento de la joven y prometedora mezzosoprano guipuzcoana Marifé Nogales, que supo trasmitir la intensidad del texto de Lorca en esta canción escrita por el poeta granadino en 1924 y dedicada al poeta valenciano Enrique Durán. El tono intimista de la orquestación incluyó elementos como el palo de lluvia o la cortinilla de cristal que impregnaron de sutilezas la obra. No es la primera vez que ésta compositora pone música al texto del poeta andaluz; de gran belleza son sus “Canciones españolas para soprano y piano sobre textos de Lorca”.
Ya en la segunda parte pudimos escuchar obras de la navarra Emiliana de Zubeldia (1888-1987), nacida en Salinas de Oro, formada en Pamplona, Madrid y París. Pronto comenzaría su carrera como pianista internacional. Viajera incansable, vive y trabaja en Uruguay, Brasil, Argentina, Nueva York y Cuba. Posteriormente se traslada a Sonora (Méjico) en donde fallecerá a los 99 años. Compositora prolífica, desarrolla una importante carrera como pedagoga y directora de coros. En Méjico le es otorgado el Premio Nacional de Composición por su sinfonía “Elegiaca”. Dirigió el coro de la Universidad de Sonora en la que ejerció su labor docente. En 2007 se creó “La fundación Emiliana de Zubeldia” con objeto de recopilar y patrocinar la obra de esta compositora que cuenta con unas 260 obras. De ellas, en este concierto, pudimos escuchar las “Cuatro canciones de Ana Mairena” compuestas con el sistema Novaro, o Sistema Natural de la Música del que fue seguidora, “Asturiana” y cuatro de las canciones pertenecientes a “Seis Melodías populares españolas": Guajira, Jota, Berceuse y Zortziko. Sus canciones diseñadas con bellas melodías tienen cierto aire vanguardista en el uso de la politonalidad y las disonancias. Estas melodías escritas para piano y voz que he tenido el gusto de interpretar en diversos recitales fueron orquestadas en esta ocasión por Zuriñe Fernández, que supo infundir en cada pieza un toque característico en una orquestación elaborada si bien en ocasiones el exceso en la textura tímbrica hizo difícil la labor de las cantantes.
La siguiente compositora, barcelonesa de nacimiento y bilbaína de adopción, fue Enma Chacón (1886-1972). Alumna de Granados, esta pianista casada con el pintor José Luis Ribera fue promotora del ambiente cultural y artístico del Bilbao de comienzos de siglo convocando constantes tertulias y reuniones en el salón de su casa en donde se escuchaban recitales de piano, canto o música de cámara. Si bien, al casarse abandonó su faceta como concertista, no ocurrió así con la ejecución pianística en el ámbito doméstico ni el ejercicio de la composición. Las piezas que pudimos escuchar fueron dos canciones para voz y piano “¡Allí…!” y “Anhelo”, orquestadas por Idoia Azurmendi; estas piezas presentan un tratamiento más clásico tanto en el aspecto armónico como tonal.
Ya finalizando el concierto pudimos escuchar dos obras de Maite Idirin. Esta cantante vizcaína inicia su carrera en el mundo del folk y la canción protesta vasca. En 1969 se exilia a París en donde desarrolla su labor como cantante y compositora. Posteriormente inicia su formación clásica en el Conservatorio de Baiona y de Burdeos, mostrando su preocupación por el papel de la mujer en el terreno musical. La primera de sus canciones “Sorgin Ehiza” (Caza de brujas) la compuso Idirin con motivo del cuarto centenario de la "caza de brujas" que se produjo en 1609 en Iparralde. "Vino la Inquisición y mataron a muchas mujeres, se dice que 200 y a 10 curas”. La segunda de las canciones también orquestada por Idoia Azurmendi “Ahizpatasuna” es una pieza muy rítmica con toques de jazz clásico puso el punto final a este ecléctico concierto.
Destacable la labor de la Orquesta Sinfónica de Bilbao bajo la batuta del joven director vasco Iker Sánchez, especialmente la sección de percusión, así como las cantantes. El concierto entusiasmó a un público entregado que pudo conocer aunque fuera someramente el papel de la mujer en la música. Debemos alegrarnos de que por fin mujeres desconocidas estén presentes en un concierto, pero no debemos quedarnos ahí. El siguiente paso es escuchar el trabajo de las compositoras en las diferentes programaciones artísticas en las que intervengan tanto compositorescomo compositoras. ¿Cuando este tipo de conciertos serán parte de nuestra historia?