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Índices
Crítica de Discos
Rolando Villazón canta a México
Alicia Perris
Rolando Villazón: ¡México! Intérpretes: Rolando Villazón (tenor), Bolívar Soloists. Obras de Roberto Cantoral, María Grever, Agustín Lara, Quirino Mendoza y Cortés , Manuel M. Ponce, A. Esparza Oteo, Tomás Méndez, Jorge del Moral, Consuelo Velázquez. Sello: Deutsche Grammophon, ref.: 000289 477 9012 9. 1 CD, duración: 60:35.
“Cantar constituye una parte esencial de nuestras vidas y a veces, me parece que el modo más poderoso de expresar nuestras emociones es cuando las cantamos”
(Rolando Villazón, tenor)
Cuando empezó a difundirse la noticia de que Rolando Villazón tenía que retirarse temporalmente del canto por un problema en sus cuerdas vocales, cundió el desaliento entre sus seguidores. Aunque no estuviera relacionado con su forma de cantar, el problema médico estaba ahí y hubo que solucionarlo. Este contratiempo de salud le obligó a cancelar todos sus compromisos hasta mediados del 2010. Nueve meses después de la intervención que le devolvió sus facultades, se presentó en la Ópera de Viena, en la Ópera de Berlín y en Zúrich. Mientras tanto considera con cuidado la opción de cantar barroco, como ya ha hecho, o Verdi, ópera francesa e incluso Wagner. Nada parece resistírsele en este volver a empezar donde está muy entregado a su arte. Se dejará ver y escuchar en recitales por España, en Barcelona, San Sebastián y Madrid.
El mes pasado presentó su último disco, ¡México!, dedicado a su país natal. Fue concebido como una reivindicación y un verdadero homenaje a una tierra que a veces desgrana en los medios de comunicación internacionales, noticias truculentas, desagradables. País de contraste, mágico, hecho de la pasta de diferentes culturas, a cual más rica, sus festejos aúnan a menudo la celebración de la vida y el recuerdo y la presencia de la muerte. México temperamental y potente, macho. Acuático y mestizo.
No es el primero Villazón en cantar y evocar sus raíces, porque lo mismo hicieron Roberto Alagna, Pavarotti o Plácido Domingo, por citar solo tres ejemplos notorios, aunque hay muchos. Canciones como “Bésame mucho”, por ejemplo, fueron versionadas por intérpretes célebres como Nat King Cole, los Beatles o José Carreras y Alfredo Kraus.
Como escribe el narrador y ensayista mexicano Jorge Volpi, “la música mexicana, tanto en su vertiente popular como artística, acompañó siempre las peripecias históricas del país, a veces para retratar o conjurar sus desventuras -la intervención francesa o el desorden revolucionario-, a veces para olvidarlas a través de una vertiente sentimental caracterizada por la melancolía y el despecho ante el amor perdido”.
Con la presencia de los Solistas Bolívar y producido por Deutsche Grammophon, la música de este disco evoca también para el oyente que lo disfruta, otras referencias artísticas e históricas mexicanas como la pintura de maestros reconocidos como Diego Rivera, Orozco o Siqueiros, los revolucionarios Emiliano Zapata y Pancho Villa, la filiación y la cercanía de autores como el Premio Nobel Octavio Paz o el propio Plácido Domingo, tan cercano a la cultura y a la música mexicanas.
Compositores como Ponce, Esparza Oteo, Pedro Infante o Jorge Negrete, María Grever o Agustín Lara (esposo durante unos años de la mítica y hechicera María Félix) jalonan este trabajo que, lejos de ser estrictamente popular, bordea con soltura los cánones más tradicionales de la música clásica culta.
“Bésame mucho”, “Cielito lindo”,“Cucurrucucú, paloma”, “Perfidia”, “Veracruz”, “México lindo y querido”, “Besos robados” o “Dime que sí”, son algunos de los títulos que se ofrecen en una edición de dos presentaciones, una sencilla y otra, algo más cara pero que vale la pena, en formato de libro pequeño que ilustra el trabajo de Rolando Villazón, en varias lenguas. Música emocional, cálida, evocadora de una Hispanoamérica plural y llena de talento. Para las tardecitas otoñales al lado del fuego de una chimenea. Para soñar un poco, acompañados, de vez en cuando.
Escribir a Alicia Perris